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jueves, 20 de enero de 2011

Las palabras hacen las cosas

Caminaba sin pensar demasiado en nada importante, le entretenía el silencio de la noche. Descubría una nueva ciudad en la ciudad de siempre, más calma, más silenciosa, mas linda pero a la vez mas ajena.
En eso vagaban sus reflexiones cuando pasó frente al mural de la plaza, la leyenda iluminada se erigía imponente, “El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras,” leyó. El proverbio árabe quedó retumbando en su cabeza, una serie de pensamientos se agolpó en su mente y le costaba encadenarlos.
“Las palabras” se repitió en voz alta, “que cosa extraordinaria”, recordó el a Pablo Neruda cuando decía, “Todo está en la palabra... Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció...”
Siempre lo había atrapado el lenguaje, pero sabía que era un tema que lo excedía por completo, se sentó en un banco intentando acomodar sus pensamientos. Recordó pasajes de “Las palabras y las cosas” de Michel Foucault, trató de buscar en su memoria algo que le sirviera para ese momento de desconcierto intelectual pero nada útil halló en ella.
Pensó en su escepticismo a las palabras. Siempre había sido de la idea de creer en las intenciones que tienen las palabras, no en las palabras por si mismas. Los significados nunca concuerdan de manera fehaciente con lo que uno quiere decir o bien con el porque uno lo dice.
Sabía que no era fácil explicar sus reflexiones, justamente porque no le alcanzaban las palabras, a veces ni siquiera se entendía el mismo.
Otra frase le vino a la mente cuando se levantaba vencido por aquel arrebato de furia reflexiva que no había podido analizar, “solo es conciente aquello que se puede poner en palabras,” recordó.
Comenzó a caminar con esa oración en la cabeza, entendió con ella que solo las palabras son capaces de hacer entender las cosas, que no hay pensamiento que pueda explicarse sin ponerse en palabras.
Supo que las palabras tienen la extraordinaria facultad de crear el mundo y de destruirlo sin que nada pase alrededor, que a partir de ellas se puede crear realidades inexistentes y ocultar verdades reales. Entendió así el porque de buscar las intenciones y no quedarse en las palabras, porque simplemente la realidad es lo que uno quiere sin que necesariamente eso sea lo que uno dice…

miércoles, 17 de marzo de 2010

Partir de la llegada

“Vos podes lograr todo lo que te propongas”… el enunciado cayó sobre él con la fuerza de una profecía, algo que empezó como una simple oración de aliento lo estigmatizó y marcó para siempre, desde ese día no pudo mas que luchar tenazmente hasta alcanzar cada objetivo fijado.
Vivía siempre con una meta en el horizonte, no miraba para los costados, fijaba la vista en la bandera a cuadros del final y hacia ella se dirigía sin titubeos, dudas, ni temores, siempre consciente y confiado que la alcanzaría en el tiempo previsto.
Descubrió fascinado las maravillas a las que se puede alcanzar cuando se lucha con pasión por cumplir un sueño. Se dio cuenta que la única forma de disfrutar un camino es saber en donde desemboca, que si bien es bueno sorprenderse e incursionar por lo imprevisto siempre hay que tener un objetivo claro y definido que ayude a delimitar el terreno de juego.
Se planteaba y proponía un propósito, buscaba las formas de dominarlo y era obsecuente en la totalidad de su ser a tal fin.
Fue así su vida durante algún tiempo, hasta que la línea final no pudo volver a ser el punto de partida de un nuevo deseo…
El éxito terminó por marearlo, creyó mas en su capacidad que en su tenacidad, confío demasiado en si mismo y comenzó a descender a velocidades supersónicas. Intentó recuperarse, “vos podes conseguir todo lo que te propongas” recordó la profecía, pero no encontró el rumbo ni la forma de cumplirla, se quedó sin horizontes, sin metas.
Descubrió que sin metas no hay rumbo, que sin llegada no hay camino, que sin sueños no hay pasión y que sin pasión no hay nada. Descubrió que la vida sin problemas es matar el tiempo a lo bobo. Se perdió totalmente y no le quedó más remedio que resignarse a vivir la vida vacía de los que no tienen sueños...

lunes, 8 de marzo de 2010

Sueños bohemios

Apaga la tele, nada en ella le llama la atención, sale a la calle, suspira, mira el cielo y piensa… ella esta enojada con la vida y con el mundo, no entiende que nadie se de cuenta que todo esta a punto de estallar, que así las cosas no están funcionando. El sistema la supera por todos los costados pero esta dispuesta a darle pelea, no se dejó aburguesar con los años y es consciente que su forma de pensar le esta generando mas conflictos que soluciones.
Sueña con vivir tranquila en un mundo feliz, odia necesitar plata. Odia las necesidades banales y las obligaciones superfluas. No le gusta que el maquillaje corrija la realidad, menos le gusta que la gente se deje llevar por esas correcciones que ve y no pueda prestar atención más allá de una efímera apariencia.
Yo la miro, la admiro y sonrio. Me cuesta creer que alguien tenga una mente tan lúcida, que no se deje cohibir por un mundo en el que cada engranaje conspira contra la ideología. Que crea y confíe en que si todos aportan un poquito algo de todo esto se puede cambiar.
Yo la miro, me siento un traidor, me doy cuenta que el tiempo no le hizo bien a mi cabeza, que el mundo me esta cambiando mucho mas que yo a él. Soy consciente que mi forma de pensar me va a traer muchas mas deudas que satisfacciones.
Ella habla, relata, la pasión se le ve en los ojos. Cita gente, se obnubila con sus sueños y el anhelo de cumplirlos le da a su voz una tonalidad especial. Su mirada brilla y el brillo contagia e ilumina su rostro, su retórica convence y me da que pensar que como ella, habrá mas voces esperando a ser escuchadas. La miro, la escucho y me doy cuenta lo que es la pasión, le envidio el amor a los ideales y no tengo un deseo más grande que el verla cumplir sus sueños. Porque la persona que lucha con tenacidad y pasión por algo noble sin duda merece obtenerlo…

martes, 19 de enero de 2010

Veneno paciente

Mordiendo el polvo, perdido por perdido, en ruinas, caído, tirado, humillado por si mismo, enemigo de si mismo. Quería quererse y no se encontraba nada bueno, quería que lo quieran pero no tenía nada bueno.
Cuando estaba aprendiendo a caminar le habían cortado las piernas y así una vez, y así siempre, empezar y terminar antes de culminar la concepción y así una vez, y así siempre.
Sentirse una basura, dejarse llevar por ínfulas imaginarias y así una vez y así siempre, acorazarse en mentiras amables, pasar el mal trago, aguantar el tirón.
Esperar que pase, ver como pasa, no aprender nada y preparar la foza para la próxima caída, más cruda, más real, mas profunda y así una vez, y así siempre.
Sentirse mucho, ser nada, ser nadie, no ser, existir a penas. Ser la sombra de una luz alta y tenue en un lugar bien iluminado, ser chiquito y casi inexistente. Y así una vez, y así siempre.
Encerrarse en pensamientos inútiles, cambiar algo para que nada cambie, volver a empezar para volver a fracasar y así una vez, y así siempre.
Queriendo, buscando, encontrando, perdiendo, sufriendo, peleando, escuchando, hablando, sintiendo, tratando, haciendo, perdiendo, perdiendo, perdiendo. Y así una vez, y así siempre, hasta el confín del tiempo, hasta el jamás de los jamases, hasta el último punto del infinito, así una vez, así siempre….

domingo, 17 de enero de 2010

Vendiendo ilusiones

El era un fabricante de mentiras. Engañaba a los demás, se engañaba a si mismo, creaba realidades ficticias, participaba y vivía en ellas. Terminaba por creerse sus propios personajes y eso hacía que nadie dudara de la veracidad de los mismos, era hábil para hacer creer a los demás, ni más ni menos que lo que los demás querían creer. El truco era simple, descubrir en la charla lo que el otro quiere escuchar y decirlo en el momento justo.
El era un fabricante de mentiras, se engañaba engañando, se mentía mintiendo, arrastraba a la gente con sus patrañas, creaba mundos mágicos y perfectos, pero a veces, muy pocas veces, como dice la canción, se le escapa un poquito el diablo. Es ahí cuando deja entrever su crueldad, su mala calaña, es ahí cuando queda al desnudo su soberbia infinita. Son esos los momentos en que se desmorona el personaje y ahí esta él, débil, chiquito, acorazado en respuestas crueles y rápidas que pasan como un relámpago por los oídos lindantes y dejan el amargo sabor de pensar que se esta lidiando con un ser sin buenos sentimientos.
El era un fabricante de mentiras, un vendedor de ilusiones, él era él, y no había mucho por fuera de si mismo. Engañaba mintiendo y mentía engañando. Su personalidad y ambición de protagonismo lo alejaban del mundo, su envoltura de carisma simpático y su facilidad de inventar realidades con palabras lo acercaban. Demás esta decir que un día el cuento se acabó, la realidad supero a la fantasía, las ilusiones dejaron de ser compradas y la fábrica de mentiras termino por derrumbarse, demás esta decir que un día termino solo y aislado, gritando. Demás esta decirte, fabricante de mentiras, que ya nadie va a oír tu llamado, terminaras consumiéndote en tus propias irrealidades, acechado por tus propias mentiras, torturado por tu soberbia infinita…

viernes, 27 de noviembre de 2009

Prohibido pensar

Sociedad enferma, gente sin mente, dolor. Hoy se sienten nuevos aires viejos, y un atronador sonido de botas hace que se erice la piel de mi espalda. El discurso se acerca cada vez mas a la derecha y nunca falta la insensatez de algún despreciable con su “Con los milicos vivíamos tranquilos.”
“Tendrían que volver los militares” Parece que eso es lo que quieren, que lo desean, que les gusta no pensar. Parece que olvidaron que mataron 30000 personas por el tremendo pecado de pensar distinto, que persiguieron, violaron. Quemaron libros, intervinieron escuelas y… nada, un detalle, de vez en cuando robaban bebes, pero eso no es tan grave, POR LOMENOS VIVIAMOS TRANQUILOS. Tranquilos vivirían los que callaron o se acoplaron a un régimen que comenzó a destruir al país, tranquilos los cobardes que nunca se atrevieron a luchar por la muerte de sus vecinos, tranquilos todos aquellos que nunca hicieron nada bueno por su país, que es el nuestro y lo arruinan con su quietud y discurso de derecha.
Me siento enojado, descreo de una sociedad mediocre que nada tiene por fuera de su propia soberbia. No entiendo porque cuesta tanto entendernos, veo una lucha polarizada entre dos cuerpos sociales que luchan por el monopolio del discurso legitimo y veo miles de fieles seguidores de uno y otro que defienden lo que escuchan sin detenerse a analizarlo. Veo una competencia y lucha de poderes que amenaza con acabar el país y veo en el medio una masa de personas que retoma el setentista discurso de los procesos militares.
Me preocupa saber que nuevamente queda demostrado que no aprendemos nada, me duele pensar que no hay memoria, nunca mas, nunca mas, NUNCA MAS a una dictadura militar, que parte de ASESINOS no entienden. La seguridad tiene que ser para todos, no sectorizada y a partir de la muerte de los demás. Hay que entender que quien pide la muerte es tan asesino como el que mata.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Uno para uno y ninguno para todos

“No es para tanto”, “no hay que dramatizar tampoco” esas palabras me perseguían, no había quien escuche mi problema sin opinar, sin meterse, sin decirme que no era nada, que ya pasaría. Nadie, ni un alma era capaz de entender que estaba triste, con bronca, nadie se daba cuenta que el problema era mío, todos me contaban ejemplos de casos que les habían sucedido a ellos y como lo habían solucionado.
Tan difícil es escuchar, comprender, tratar de ayudar diciendo “te entiendo” sin que este seguido de “porque una vez a mi”, todos quieren ser siempre protagonistas, al punto de llevarse el primer papel de mi problema, que no se si es grande o es pequeño, yo lo siento gigante, porque me pasa a mi, no al resto, seré débil o menos apto que la inmensa mayoría, o quizá a la inmensa mayoría le resulta mas fácil solucionar mi problema y no los de ellos.
Estoy rodeado de opinólogos profesionales, todos con la verdad en sus bocas, todos saben que hacer con las vidas ajenas y pocos, muy pocos saben en verdad que hacer con la propia, me enoja pensar que no puedo compartir una tristeza, porque a nadie le interesa ayudarme, solo les importa mostrarse superiores, demostrarme que tienen problemas mas graves y sin embargo no se bajonean.
Porque tenemos que competir por el problema mas importante, si podemos compartir nuestros mambos y hacerlos mas amenos, porque todo es yo contra vos y nunca podemos hacer vos mas yo, si juntos se hace mas fácil, porque siempre después de yo sigue yo. Es tan difícil vivir en sociedad, tener una charla y hacer de oyente. Callarse, cerrar la boca, oír y prestar atención al otro, demostrar que interesa lo que dice y cuando termina, mas allá de si su problema es grave o no, abrazarlo, sin hablar, despacio, abrazarlo fuerte, abrazarlo suave y decirle sin mas “llora si querés, reí si lo deseas, hagas lo que hagas yo voy a seguir acá”

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuanto mas alto trepa el monito...

Y de repente ya no hay nadie… miras a tu alrededor y te encontras con que todo aquello que supiste tener no lo supiste retener, se perdió, se fue, escapo de vos. Giras lentamente tu cabeza hacia los costados, paseas tu mirada, buscas sin descanso, gritas, pero ya nadie va a oír tu llamado.
Te quedaste sola con tu soledad, no cuidaste a quienes te cuidaron, te quisiste más a vos que a quienes te quisieron y lenta, pero profundamente los fuiste lastimando, los empañaste de tu egoísmo, los traicionaste con tu individualismo extremo.
Abusaste de la buena fe de las personas, intentaste trepar más alto que todos sin importar que para ello fuera necesario pasar por arriba de quienes te habían levantado cuando estabas en el suelo.
Tu ambición te llevo a ir ciega hacia adelante, confiando en tapar verdades con mentiras, traiciones con sonrisas, llorando y engañando, fingiendo inocencia. Desoíste consejos, desaprovechaste oportunidades y hoy la vida te pasa factura.
Y de repente ya no hay nadie… las lágrimas brotan de tus parpados, inundan tu rostro y no hay una mano que te tienda un pañuelo, no hay un hombro donde apoyarse, no hay un suspiro, una palabra de aliento, te quedaste sola con tu orgullo y codicia, esperando vanamente que alguien se digne a acordarse de vos, llorando sin disimulo para que alguien se acerque a preguntar que te pasa.
Te ahoga tu llanto, te duelen tus recuerdos, te remuerden tus acciones y solo atinas a mendigar cariño, un cariño que te va a ser para siempre esquivo, porque nunca vas a aprender a cuidarlo…

domingo, 13 de septiembre de 2009

Contradicciones

La tirante y eterna disputa, la duda roedora, esa que carcome los mas recónditos lugares del cerebro, esa que atrapa las partes mas sanas de un corazón fuerte. Las opciones son dos, siempre son dos, de nada sirve la eterna cantidad de decimales que existen entre uno y otro número, son todos grises, todos matices y difícilmente decisiones tibias y temporales conlleven soluciones definitivas. Mi mente pasea de uno a otro lado, juega al ping pong entre dos mociones de la que no puedo elegir mes que una, la pregunta es la de siempre, la que todo ser de razón se hizo alguna vez, ¿poner la otra mejilla o tirar todo por la borda?
Una traición trae un dolor inmenso y profundo, no solo por el hecho en sí, sino también por lo que tiene aparejado, la posibilidad de la pérdida de la persona que nos ha traicionado, perdonar calma, pero a la vez asusta, difícilmente haya algo peor que sentir que volvés a chocar con la misma piedra, que entregas tu confianza nuevamente a quién no la merece y te falla irremediablemente, tantas veces como chances le des.
En eso me encuentro, en eso estoy, en una cárcel con dos rejas y definitivamente tengo que cortar una para siempre si me quiero escapar. Perdonar para no perder a alguien que quiero o no perdonar para que ya nunca vuelva a fallarme.

martes, 25 de agosto de 2009

Confieso que estoy viviendo

Mi cabeza esta mareada, apabullada, aplastada, estoy con muchas energías y lleno de emprendimientos, estoy feliz, pero muy ocupado. Intento vanamente no descuidar nada, pero dejo huecos y lugares que probablemente algún competidor avispado ocupará en algún momento, esto no me preocupa, la vida me enseño que todo a su tiempo vuelve a acomodarse. El que mucho abarca poco aprieta, me dicen y repiten, pero yo nunca aprendo, piso los 22 años y tengo muchas expectativas, miles de sueños, muchos caminos y no me detengo a pensar cual seguir, paseo por todos, todo lo que veo en ellos y me gusta lo cargo a mi mochila, que si bien esta pesada aun es soportable y puedo llevarla sin dejar de sonreír.
Hoy respiro profundo, el aire me avisa que se acerca el calor, estoy contento y tengo ganas de decirlo, escribirlo, pensarlo, gritarlo. Por fin entendí que no sale siempre todo como uno lo espera, que cuantas mas cosas emprendes mas probabilidades tenés de fracasar, pero a su vez, mas chances de llegar al éxito y en definitiva, mas alla del resultado final, muchas veces lo mas importante es haberla pasado bien en el recorrido. En eso me encuentro en esta etapa, disfrutando los diferentes recorridos que me depositarán en glorias y abismos. Si bien es cierto que estos caminos hicieron retraer significativamente la cantidad de escritos con los que alimento este espacio, estoy seguro que el lector sabrá comprender y se alegrará de saber que eso se debe a que me apasione momentáneamente con otras cosas, pero no perdí en absoluto el amor por la escritura.

martes, 11 de agosto de 2009

Vueltas

Algo me aprieta, me oprime, me atrapa. Algo me ata, me tiene, me duele. Algo es mi cuerpo, algo es mi vida, reboto entre paredes de incertidumbre, choco contra mis propias limitaciones, me aquejan dolores, soporto amargos sabores.
Escapo, salgo, corro, imagino que todo va a mejorar, que la pesadilla va a terminar, me ilusiono, sueño con un futuro mejor, sueño con un futuro. Viajo por bosques y praderas, recorro ríos, mares y montañas, vuelo con aves, nado con peces. Tomo aire, respiro agua, todo lo hago al revés, solo para demostrarle al universo que no creo en su lógica, solo para demostrarle a la lógica que no soy de este universo.
Algo me aprieta y de algo me escapo, me escapo, salgo, me oprime, corro, me atrapa, reboto, sueño, paredes, incertidumbre, futuro, limitaciones, vuelo, me escapo, me aprieta, deliro, despierto. Me duele mi vida, me tiene mi cuerpo. Me exijo, me esfuerzo, soporto, me revelo, grito, canto, lloro, enloquezco, me calmo, me duermo. Sueño, viajo, vuelo, nado. despierto, te pienso, te siento, te escucho, te espero te extraño, te necesito, te lloro, te busco, te encuentro, te grito, te espero, te tengo. Me enfermo, me curo, me muero, revivo.
Lloro, rio, canto, bailo, me amargo, sonrió, descubro formas en el aire, descubro sentidos ocultos, comprendo que los estados de ánimo son relativos, que todo va y a veces algo vuelve, que lo que no vuelve no sirve. Doy vueltas, llego hasta el final que siempre es el principio, termino de donde parto, me invento un futuro, me creo un pasado. Comprendo que ser feliz es un momento y no un estado, que estar triste es necesario. Descubro que comprender estas cosas no es fácil, me doy cuenta que a veces la felicidad se padece y la tristeza se disfruta, de mi mente me escapo y a mi mente vuelvo, de mi vida me alejo y a mi vida regreso. Doy vueltas y descubro que pienso, pienso y descubro que lo bueno de la vida es estar vivo y que todo lo demás no es nada…

lunes, 3 de agosto de 2009

Puntos suspensivos

¿Que hay detrás del tiempo que me mira y no lo toco, que me llama y no lo escucho, que me mima y no lo siento? ¿Que se esconde en un vaso vacio, en el silencio del infinito? ¿Que es de aquel grito que nadie escucha, de aquel ser que nadie conoce? ¿Cómo mira un ciego, como siente un muerto, como hacer para deshacer lo hecho? ¿Cómo re vivir lo pasado, mirar al futuro, borrar las lágrimas, multiplicar las sonrisas? ¿Que es de un libro que nadie lee, de un cuadro que nadie mira? ¿Cómo descubrir el contenido de tu mente, como ver directo a tu corazón? ¿Dónde estarán las respuestas a las preguntas que nunca nadie hizo, donde buscar a quien no existe? ¿Dónde encontrar la felicidad en un mundo de infelices, donde habrá una risa capaz de apagar mil llantos? ¿Cómo hacer justicia en un mundo injusto, como inflar el pecho cuando no se tiene aire? ¿Quién pregunta, quién responde? ¿Quién soy yo en este preciso momento de la historia, que saber de mí en este momento preciso de mi vida? ¿Cómo afrontar los cambios, como hacer certezas las dudas? ¿Cómo avanzar si te ata el pasado, como mover un corazón quieto? ¿Qué hacer cuando nada vale la pena? ¿Cómo encontrar algo que no estoy buscando?
Preguntas que nadie responde, silencios que nadie calla, dudas que no tengo, tristeza que no entiendo, ahogo que no me deja respirar, dulzura que no siento, caricias que no encuentro, palabras que marean. Océanos y mares, bosques y montañas, cosas gigantes, individuos pequeños, un punto en una línea, un grano de arena en el desierto, hoy así me siento, una gota en el río, hoy eso soy, hoy eso no soy, porque hoy no soy nada, porque nunca fui nadie.

miércoles, 29 de julio de 2009

Carta

Querido Fernando:

Le escribo esta carta para contarle de mi viaje. Me fui, recordará, con el pasado en la espalda y el futuro en la frente, con miedo y dudas, pero lleno de esperanzas, abandonando un país que poco me ofrecía más allá de algunas promesas mediocres y buena música.
Justo ayer un noticiero de aquí pasaba algunos informes sobre la Argentina, inseguridad, coimas, piquetes, no pude más que llorar por sentir desde tan lejos que mi patria muere. Estoy pensando seriamente en volverme, no porque aquí me vaya mal, sino porque desde aquí nada puedo hacer por la tierra que amo. Veo desde el otro lado del océano una Argentina dividida entre una clase dirigente infectada y una clase dirigida conformista, veo la quietud, el engaño, un gobierno corrupto que en nada se diferencia con la oposición, veo dirigentes agrarios apiñados Sociedad Rural y Federación Agraria bebiendo del mismo champagne, como si el grito de Alcorta nunca hubiera existido. Veo un pueblo perdido, sin rumbo, veo ciudades dormidas, veo kilómetros de tierras desaprovechadas, veo un país que no sabe a donde va, porque sin duda desconoce de donde viene.
Veo desde aquí el hambre de los pobres, la gente que muere de frio, congelada en un banco de una plaza cualquiera, veo un sistema que hace aguas por todos lados, veo el individualismo extremo, la soberbia, veo mesas de cafés llenas de soluciones y calles llenas de problemas. Veo encuentros, asado y vino, veo ese coctel tan triste y maravilloso que es mi país adorado.
Espero no estar amargándolo con esta carta, ya que sin duda usted conoce mejor que yo la realidad de los rincones de nuestra tierra, deseo con fuerzas una pronta respuesta y anhelo con desesperación regresar, para que por lo menos no me pase la vida sufriendo mirando frente una pantalla de televisión.
Lo saludo con el cariño de siempre, sabiendo que cada vez esta más cerca nuestro reencuentro. Espero que ande tan bien como pueda, sobreviviendo en este torbellino moderno que nada ofrece mas que un presente continuo y un futuro inestable, le dejo la frase de Marx que tanto nos había gustado en nuestra época de estudiantes, para que así recuerde que en la posmodernidad “todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profano”. Temo haberme excedido en mi simple análisis sobre nuestro país para pasar a un tema mas complejo pero es que extraño mucho aquellas horas de wisky y filosofía que caracterizaban nuestros encuentros.

Atentamente, su siempre amigo Miguel.

lunes, 6 de julio de 2009

Apariencias

No le costaba mucho ser feliz, pedía poco y se conformaba con menos, su espíritu lo llevaba siempre a mirar el vaso medio lleno, tenía una gran fuerza interior que lo empujaba a superarse día a día, a estar contento con lo que tenía pero a la vez aspirar a mas. No se quedaba nunca muy quieto, se trazaba objetivos y luchaba por ellos. Era tranquilo pero no por eso costumbrista, obsesivo y frio y a la vez un tanto pasional en algunas cosas, reservado pero sincero. En definitiva no era más que un hombre, con sus virtudes y defectos, como tantos otros, solo se diferenciaba del resto por la sonrisa que le acompañaba la cara a donde esta fuera, era raro verlo amargado.
Así era él, o así demostraba ser, tal vez su coraza de felicidad inalterable era una apariencia, tal vez una fachada, un personaje que se había terminado por devorar a su persona, tal vez su rol de centro de atención, de cómico extrovertido era una pesada mochila que un día, sin darse cuenta había comenzado a cargar y ya no podía quitársela. O si, solo era una cuestión de decidirse, de decir basta de todo, parar la pelota y cambiar de frente, de no temer a no ser aceptado si se da la imagen de vulnerable. Tal vez no hacia falta hacerse el superado para parecer fuerte, ni se es mejor persona por no quejarse de nada.
Tal vez no es más fuerte quien no llora, tal vez la valentía la de una lágrima. Pedir ayuda, necesitar un abrazo, llorar en un hombro ajeno, no te hace menos hombre ni mas fuerte. Tal vez un día se de cuenta que no por decirse feliz se sea y tal vez ese mismo día se anime a sacarse la careta y la mochila y desnudar su personalidad tal cual es, tal vez ese día, consiga por fin que estar contento no sea solamente una apariencia…

jueves, 25 de junio de 2009

El viaje soñado

Los ojos se le cerraban, el sueño lo había atacado por la espalda y no parecía querer soltarlo, intentaba a duras penas mantener el control sobre si mismo, agarraba con fuerza el volante y se aferraba al aire que entraba por la ventanilla. La ruta estaba desierta, el sol del mediodía de julio le daba al auto una calidez y comodidad que no hubiera sentido en otro momento, todo conspiraba contra su cansancio, peleaba con sus parpados, avanzaba a los cabezazos miraba hacia adelante y se imaginaba en su casa, acostado en su cama, las cortinas abiertas le permitían al sol entrar y darle de lleno en la cara, le encantaba descansar con la candidez del fulgor solar y en eso estaba en su imaginación, acostado, calentito, el lejano sonido de Breaking Away le llegaba desde el reproductor de música a sus oídos, Sumo era una de sus bandas favoritas, intento tararear la canción, pero desistió inmediatamente, su ingles no era muy sofisticado y su voz ni se acercaba a la de Luca. Un sonido demasiado extraño para provenir de la melodía que le acariciaba el oído lo saco de su quietud, no lograba descifrar que era aquel ruido que lo había desconcentrado “parece… parece unos bocinazos” pensó. Fue ahí cuando se dio cuenta, abrió los ojos, su auto se estaba cambiando de carril, una Toyota se dirigía directamente hacia donde él estaba, sus buenos reflejos lo habían salvado en mas de una ocasión, pero esta vez hicieron caso omiso al estimulo. Nunca llegó a reaccionar, todo le parecía una prolongación de su imaginación, todo le parecía sacado de una película con imágenes en cámara lenta, ni el choque, ni el ruido, ni el golpe lo terminaron de sacar de su ensoñación, el impacto fue violento, muy violento, una punzada de dolor le atravesó cada centímetro del cuerpo. Comprendió que el coctel de errores entre los que sobresalían ir rápido, medio dormido y sin cinturón iba a costarle caro. Quiso gritar o llorar por el profundo dolor que estaba sintiendo, pero nada salió de su boca ni de sus ojos, solo sangre brotaba de su cuerpo que yacía inmóvil a un costado de la carretera. La muerte lo sorprendió en la ruta a la temprana edad de veinticinco años, la muerte es una enemiga astuta a la que hay que intentar evitar, pero sin duda, este no era un competidor demasiado respetable.

domingo, 24 de mayo de 2009

El tiempo cíclico

“Corre, corre, corre” la orden se le repetía en su mente, debía escapar de aquel Falcon verde que lo perseguía, no sabia bien como lo haría, ya que difícilmente pudiera burlarse de sus perseguidores, estaba en una de esas “listas negras” y no había escapatoria, algunos habían optado por el exilio, pero la mayoría prefería jugársela y quedarse, él era uno de ellos e iba a pagar con su vida su decisión. En aquella época en la que “al menos se podía caminar tranquilo por la calle” él sería una de las 30000 personas que nunca regresarían a su hogar, en aquel momento en el que “nadie te iba a matar por un par de zapatillas” se cometían crímenes legalizados por atrocidades como pensar.
La inmensa mayoría de la población había optaba por mirar para otro lado, “algo habrá echo”, “no te metas”, “por algo será”, solo algunas de las frases mas escuchadas, esa misma población que hoy tímidamente reivindica la seguridad que daban aquellos impunes asesinos, claro que se podía caminar por la calle, a cambio de darle vacaciones al cerebro y no pensar nada por fuera de los lineamientos oficiales.
Fueron 30000 familias destrozadas, 30000 víctimas de un genocidio que tubo de guerra lo que el régimen tubo de humanitario.
Somos de lo que venimos, estamos pagando las consecuencias de nuestra historia y como vivimos en un país sin memoria jamás de los jamases aprendemos de nuestros errores, reincidimos en ellos una y otra vez, los repetimos con una quietud sorprendente y como si eso fuera poco también copiamos errores de otros países, hacemos un culto a la pelotudez y al individualismo y obviamente terminamos siendo individuos pelotudos que fracasamos en el arte de ser ciudadanos…

domingo, 17 de mayo de 2009

Cuando se va gente que no sobra...

El mundo tendrá a partir de hoy menos versos, Mario Benedetti se nos fue, el genial escritor Uruguayo Falleció después de 88 años de regar nuestros ojos con su poesía y su fantástica mirada de la vida. Les dejo un pequeño poema escrito por él…
Lovers go home!
Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.

martes, 5 de mayo de 2009

Héroes anónimos

Nunca había tenido una en su mano, sin embargo la agarró con confianza, estaba seguro de lo que quería hacer, siempre había admirado a la gente que luchaba por sus ideales y la vida le estaba dando la oportunidad de hacerlo, de perseguir un objetivo que consideraba justo, de morir luchando por todo aquello sin lo cual no vale la pena vivir. Sabia que la ciudad estaba sitiada, la guerra civil ya llevaba varios días y el no podía quedarse en su casa esperando el desenlace, tenia que ser al menos un personaje de reparto.
El país se estaba jugando sus últimas fichas por la independencia y necesitaba de la ayuda de todos, aun recordaba la pelea con sus dos mejores amigos, ellos preferían la seguridad, conservarse ellos mas allá del sistema en el cual les tocara quedarse, el no, el creía lo contrario, prefería que el mundo fuera mejor aunque no estuviera para disfrutarlo, “allá afuera hay una guerra cagones” les había dicho antes de dar el portazo y marcharse a cumplir con su destino.
Escuchaba las instrucciones de un improvisado general, había mucha gente que se había unido a las filas voluntariamente, pocos sabían con exactitud que era lo que tenían que hacer, una explosión interrumpió la arenga, de todos lados comenzó a aparecer gente, los disparos se multiplicaron en un segundo, el empuño su arma, se tiro al piso y gatillo, una, dos, tres veces, por fin su bala alcanzo su objetivo, había matado a una persona, nunca se hubiera creído capaz de hacerlo, pero la guerra era la guerra, se envalentonó, volvió a disparar, poco a poco comenzaban a reducir al enemigo, estaban ganando su primer batalla, el polvo y el humo lo cubrían todo, los llantos y lamentos se hacían cada vez mas notorios a sus oídos, miro a su alrededor, varios de sus compañeros estaban tirados, muertos o heridos, intento ayudar al que tenía mas cerca pero una segunda explosión lo volvió a la realidad, no había tiempo para ayudar a nadie, era matar o morir, agarró el arma de la persona que había querido ayudar y disparo con ella, no sabia siquiera a donde apuntar, no veía nada, no reconocía a propios de extraños, todo se le volvió muy confuso, extraño su casa, pensó en su familia, un lágrima rodo por sus mejillas al tiempo que volvía a disparar, por primera vez desde que se había ido tenía miedo de morir, pensó en todos los proyectos que le quedaban por cumplir, lloraba y disparaba sin ton ni son, “tengo que sobrevivir” pensaba, “matar, matar, esa es la única forma”.
De repente un disparo certero le atravesó la cabeza y terminó con su vida y sus pensamientos, fue un segundo, murió sin darse cuenta, su cuerpo se desplomo y allí quedo, tirado, besando el polvo, con un hilo de sangre que se entremezclo con la humedad de su rostro, nadie nunca lo noto, pero en su cara, tras la caída, se había dibujado una tímida sonrisa, la sonrisa de los valientes que por amor a su patria se convirtieron en héroes anónimos.

lunes, 27 de abril de 2009

Circulos

Tengo miedo de no poder levantarme, tengo miedo que mis lágrimas terminen por ahogarme, tengo miedo y me duele, temor y dolor se combinan en mi pecho y me destrozan, me consumen, me atrapan y me hunden. Hoy me veo arrastrado hacia las indomables fauces de la soledad y alcanzado por lo oscuro de la incertidumbre.
Tengo miedo que termine pasando lo que quiero que pase y tengo miedo a la vez de que pase algo distinto, tengo miedo de ser demasiado cobarde y también de ser valiente, tengo miedo que mi accionar responda a mi razón así como le temo a que este se vea influenciado por mi corazón.
Temor y dolor, fastidio, enojo, temor y dolor. Querer y no poder, buscar y no encontrar, saber pero ignorar, querer y no querer, encontrar y perder, perder pero ganar, ganar pero sufrir, sufrir y superar, superar pero retroceder, retroceder para avanzar, avanzar para chocar, chocar para terminar, terminar para volver a empezar.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Actuar para vivir

Hoy me siento un teatro, grande, glamoroso, iluminado, lleno de vida, ruido y gente, alegre, imponente y genial. Un teatro de esos a los que uno lo hace feliz conocer y visitar, ver las presentaciones que en el se llevan a cabo y llenarse de los olores, sabores y sentimientos que de él emanan. Un teatro, de esos que contagian la magia de su escenario a los espectadores, esos en los que uno no puede evitar sonreír, solo por tener el placer de verlo, conocerlo, sentirlo…
Hoy me siento un teatro, y claro esta que en algún momento, en todo teatro, termina la función, se apagan las luces y se escucha el último aplauso, claro esta que en ese momento el teatro queda vacio, silencioso y triste, ni los ecos de la alegría pasada quedan dentro y todo es oscuridad y soledad, no quedan ni las luces de emergencia, ni siquiera y aca si contradigo a Juan Carlos, quedan los fantasmas de ayer, porque nadie elige el teatro para morir y nadie quisiera pasar la eternidad vagando por un lugar tantas veces desierto.
Hoy me siento un teatro y nadie viene siquiera a ensayar, quedo lejos el espectáculo pasado, en aquel momento la gente se llevo una imagen magnifica de sus instalaciones, lo vio en su máximo esplendor, vio lo formidable de su magia, disfruto del show y se marchó, dejando así las butacas vacías, los pasillos deshabitados, las entradas despejadas y así un lugar que en un momento fue genial se convirtió en algo vulgar.
Hoy me siento un teatro limpio y apagado, pero se que muy pronto las luces volverán a encenderse, los actores regresaran a escena y el público retornara a sus asientos, los aplausos resurgirán de todos los rincones y así este teatro recuperara su luz y podrá brillar, quizá incluso mas de lo que nunca había brillado.