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martes, 13 de abril de 2010

Hace tiempo

Hace tiempo ya las palabras han escapado de mi mente, complica mi existencia tratar de hilvanar oraciones, engranar la inmensa estructura del lenguaje tratando de hacer un verso bonito. Hace tiempo no encuentro un buen motivo para dibujar en esta hoja triste una frase alegre. Hace tiempo no soy lo que fui, ni lo que era, y espero no ser en este momento lo que seré. Hace tiempo me escondo del mundo para que no me vea llorar, me escapo en silencio de una condena que parece eterna y no me regala un instante de paz.
Hace tiempo que no veo certezas en mi porvenir, que camino lindando el abismo, que solo veo vacio a mis espaldas. Hace tiempo no encuentro una mano de donde agarrarme. No escucho un susurro ni una palabra de aliento. Hace tiempo espero que alguien me quiera y no encuentro siquiera la estima piadosa de algún ser benévolo, no veo en la calma de mi vida ni siquiera el sobresalto de un estúpido mensaje de texto.
Hace tiempo no me siento importante para nadie, hace tiempo que creo no servir para nada. Soy un as de luz en una habitación iluminada, da lo mismo si estoy o no. Nadie se percata del todo de mi presencia, nadie repara en mi esfuerzo constante por adquirir un segundo de atención, nadie detiene su marcha para darse cuenta de mi desesperado reclamo de cariño. Hace tiempo no consigo hallar mi rumbo, hace tiempo que perdí el sentido y hoy mas que nunca y como siempre, temo no volver a encontrarlo jamás…

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuanto mas alto trepa el monito...

Y de repente ya no hay nadie… miras a tu alrededor y te encontras con que todo aquello que supiste tener no lo supiste retener, se perdió, se fue, escapo de vos. Giras lentamente tu cabeza hacia los costados, paseas tu mirada, buscas sin descanso, gritas, pero ya nadie va a oír tu llamado.
Te quedaste sola con tu soledad, no cuidaste a quienes te cuidaron, te quisiste más a vos que a quienes te quisieron y lenta, pero profundamente los fuiste lastimando, los empañaste de tu egoísmo, los traicionaste con tu individualismo extremo.
Abusaste de la buena fe de las personas, intentaste trepar más alto que todos sin importar que para ello fuera necesario pasar por arriba de quienes te habían levantado cuando estabas en el suelo.
Tu ambición te llevo a ir ciega hacia adelante, confiando en tapar verdades con mentiras, traiciones con sonrisas, llorando y engañando, fingiendo inocencia. Desoíste consejos, desaprovechaste oportunidades y hoy la vida te pasa factura.
Y de repente ya no hay nadie… las lágrimas brotan de tus parpados, inundan tu rostro y no hay una mano que te tienda un pañuelo, no hay un hombro donde apoyarse, no hay un suspiro, una palabra de aliento, te quedaste sola con tu orgullo y codicia, esperando vanamente que alguien se digne a acordarse de vos, llorando sin disimulo para que alguien se acerque a preguntar que te pasa.
Te ahoga tu llanto, te duelen tus recuerdos, te remuerden tus acciones y solo atinas a mendigar cariño, un cariño que te va a ser para siempre esquivo, porque nunca vas a aprender a cuidarlo…

viernes, 30 de enero de 2009

Soledad

Entré al drugstore con la calma digna de aquellos que nada tienen para hacer, me tome mi tiempo para cada movimiento, como intentando prolongar mi estadía en aquel lugar lo máximo posible, fui hasta atrás, agarré una botella de Johnnie Walker y volví hacia el mostrador con andar cansino y la mirada gacha, saqué mi billetera al tiempo que le pedí a la chica un atado de cigarrillos, pagué los artículos y emprendí el regreso hacia mi hogar, sabia que allí nadie me esperaba, sabia en verdad que nadie me esperaba en ningún lado, que mi única compañía eran las cosas que acababa de comprar, sabia también que estas no me duraban mucho mas que una noche y que encima no me llenaban el hueco que me producía en mi alma la soledad, solo me dan un valor efímero y fugaz que me permiten creerme que no estoy tan solo, que quizá un día encontraré alguien que este a mi lado y así menguar el dolor punzante, profundo, insondable, abismal, recóndito ese que no me deja en paz, que me persigue, me atrapa, me aprisiona, me aferra, me inmoviliza, sujeta y retiene, ese dolor proveniente de la vida en soledad en un mundo tan poblado, donde todos pasan y me ven, pero nadie se detiene a mirarme…