Y de repente ya no hay nadie… miras a tu alrededor y te encontras con que todo aquello que supiste tener no lo supiste retener, se perdió, se fue, escapo de vos. Giras lentamente tu cabeza hacia los costados, paseas tu mirada, buscas sin descanso, gritas, pero ya nadie va a oír tu llamado.
Te quedaste sola con tu soledad, no cuidaste a quienes te cuidaron, te quisiste más a vos que a quienes te quisieron y lenta, pero profundamente los fuiste lastimando, los empañaste de tu egoísmo, los traicionaste con tu individualismo extremo.
Abusaste de la buena fe de las personas, intentaste trepar más alto que todos sin importar que para ello fuera necesario pasar por arriba de quienes te habían levantado cuando estabas en el suelo.
Tu ambición te llevo a ir ciega hacia adelante, confiando en tapar verdades con mentiras, traiciones con sonrisas, llorando y engañando, fingiendo inocencia. Desoíste consejos, desaprovechaste oportunidades y hoy la vida te pasa factura.
Y de repente ya no hay nadie… las lágrimas brotan de tus parpados, inundan tu rostro y no hay una mano que te tienda un pañuelo, no hay un hombro donde apoyarse, no hay un suspiro, una palabra de aliento, te quedaste sola con tu orgullo y codicia, esperando vanamente que alguien se digne a acordarse de vos, llorando sin disimulo para que alguien se acerque a preguntar que te pasa.
Te ahoga tu llanto, te duelen tus recuerdos, te remuerden tus acciones y solo atinas a mendigar cariño, un cariño que te va a ser para siempre esquivo, porque nunca vas a aprender a cuidarlo…
martes, 22 de septiembre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
Beso
Se miraron, lenta, profundamente, se miraron y se vieron cada uno en el otro, hacia mucho se querían en silencio y ninguno de los dos se animaba a dar el primer paso. No se animaban a decirse nada, pero en ese momento en que se miraron se comprendieron sin hablarse, se amaron con el destello de sus ojos. El cuadro era perfecto, el rio con las islas de fondo, la calma del atardecer de primavera y el cariño de una amistad de años que se había convertido lenta, pero irremediablemente en un profundo amor.
Se miraron sin hablarse, no pestañaron, suave, muy suave acercaron sus caras, suave, muy suave sus bocas se aproximaron, imantadas una con la otra, la respiración de ambos se unió en un solo suspiro. Suave, muy suave sus labios se encontraron, se acariciaron, se conocieron, se recorrieron, cada uno exploro dentro del otro cada resquicio de la boca antes tan ajena y hoy tan propia, siempre suave y con los ojos bien cerrados, imaginando tal vez, que era un sueño del que no querían despertar, soñando quizá la loca idea de quedarse a vivir cada uno y para siempre en los labios del otro…
Se miraron sin hablarse, no pestañaron, suave, muy suave acercaron sus caras, suave, muy suave sus bocas se aproximaron, imantadas una con la otra, la respiración de ambos se unió en un solo suspiro. Suave, muy suave sus labios se encontraron, se acariciaron, se conocieron, se recorrieron, cada uno exploro dentro del otro cada resquicio de la boca antes tan ajena y hoy tan propia, siempre suave y con los ojos bien cerrados, imaginando tal vez, que era un sueño del que no querían despertar, soñando quizá la loca idea de quedarse a vivir cada uno y para siempre en los labios del otro…
martes, 15 de septiembre de 2009
Un día II
Un día me cansé, me cansé yo, te cansaste vos, nos cansamos todos. Estábamos hartos, la situación no se soportaba, éramos una población encerrada, perseguida, temerosa, el gobierno no dejaba pensar, mucho menos hablar y a nadie se le ocurría intentar una crítica en voz alta. No se podía ser opositor sin ser perseguido, no se podía ser perseguido sin ser atrapado y nadie lograba ser atrapado y no sufrir hasta las ganas de morir, claro esta que la mayoría no sobrevivió al calvario que esta gente “derecha y humana” le hizo sufrir.
Por todo esto y más, fue que un día la gente se cansó y salió con la pretenciosa idea de recuperar la facultad de pensar, lo hizo tímidamente, los años de encierro y terror habían echo de las personas sombras de lo que habían sido. Se vislumbraba el final de un periodo escuro y se teñía de esperanza lo que un día fue dolor.
Pero nuestro pueblo nació para padecer toda su vida tanto de su propia negligencia como de la de quienes nos gobiernan. Nuestro pueblo volvió a ser engañado a causa de su propia credulidad, exitismo y egoísmo. Escuchamos todos atentos, aquel discurso retorico que anunciaba la anhelada recuperación de las Islas Malvinas…
Nos quedamos afónicos de vivar la feliz noticia, ni un instante nos detuvimos a pensar que estábamos mandando niños a luchar con gigantes, nunca nos dimos cuenta que volvíamos a ser usados, manoseados, que volvíamos a ser cómplices de una clase dirigente que no perseguía mas que el solo interés de salir del agua aunque para eso tuviera que hundir el país y pararse sobre él.
Un día quisimos cambiar la historia, pensamos que todo estaba podrido ¡Pensamos! Un día elegimos ser actores y no solo espectadores, pero como siempre pasa en estos casos, volvimos a ser la mascota que mueve la cola y se relame ante la promesa de unas migas del amo. Dejamos morir a cientos de chicos, a los que hoy habría que sacarlos de la play, o el facebook o el fotolog, sí, así pequeños eran y así pequeños quedaron, porque un pueblo inmaduro, una patria indiferente y un gobierno nefasto no los dejaron seguir creciendo y terminar de vivir…
Por todo esto y más, fue que un día la gente se cansó y salió con la pretenciosa idea de recuperar la facultad de pensar, lo hizo tímidamente, los años de encierro y terror habían echo de las personas sombras de lo que habían sido. Se vislumbraba el final de un periodo escuro y se teñía de esperanza lo que un día fue dolor.
Pero nuestro pueblo nació para padecer toda su vida tanto de su propia negligencia como de la de quienes nos gobiernan. Nuestro pueblo volvió a ser engañado a causa de su propia credulidad, exitismo y egoísmo. Escuchamos todos atentos, aquel discurso retorico que anunciaba la anhelada recuperación de las Islas Malvinas…
Nos quedamos afónicos de vivar la feliz noticia, ni un instante nos detuvimos a pensar que estábamos mandando niños a luchar con gigantes, nunca nos dimos cuenta que volvíamos a ser usados, manoseados, que volvíamos a ser cómplices de una clase dirigente que no perseguía mas que el solo interés de salir del agua aunque para eso tuviera que hundir el país y pararse sobre él.
Un día quisimos cambiar la historia, pensamos que todo estaba podrido ¡Pensamos! Un día elegimos ser actores y no solo espectadores, pero como siempre pasa en estos casos, volvimos a ser la mascota que mueve la cola y se relame ante la promesa de unas migas del amo. Dejamos morir a cientos de chicos, a los que hoy habría que sacarlos de la play, o el facebook o el fotolog, sí, así pequeños eran y así pequeños quedaron, porque un pueblo inmaduro, una patria indiferente y un gobierno nefasto no los dejaron seguir creciendo y terminar de vivir…
domingo, 13 de septiembre de 2009
Contradicciones
La tirante y eterna disputa, la duda roedora, esa que carcome los mas recónditos lugares del cerebro, esa que atrapa las partes mas sanas de un corazón fuerte. Las opciones son dos, siempre son dos, de nada sirve la eterna cantidad de decimales que existen entre uno y otro número, son todos grises, todos matices y difícilmente decisiones tibias y temporales conlleven soluciones definitivas. Mi mente pasea de uno a otro lado, juega al ping pong entre dos mociones de la que no puedo elegir mes que una, la pregunta es la de siempre, la que todo ser de razón se hizo alguna vez, ¿poner la otra mejilla o tirar todo por la borda?
Una traición trae un dolor inmenso y profundo, no solo por el hecho en sí, sino también por lo que tiene aparejado, la posibilidad de la pérdida de la persona que nos ha traicionado, perdonar calma, pero a la vez asusta, difícilmente haya algo peor que sentir que volvés a chocar con la misma piedra, que entregas tu confianza nuevamente a quién no la merece y te falla irremediablemente, tantas veces como chances le des.
En eso me encuentro, en eso estoy, en una cárcel con dos rejas y definitivamente tengo que cortar una para siempre si me quiero escapar. Perdonar para no perder a alguien que quiero o no perdonar para que ya nunca vuelva a fallarme.
Una traición trae un dolor inmenso y profundo, no solo por el hecho en sí, sino también por lo que tiene aparejado, la posibilidad de la pérdida de la persona que nos ha traicionado, perdonar calma, pero a la vez asusta, difícilmente haya algo peor que sentir que volvés a chocar con la misma piedra, que entregas tu confianza nuevamente a quién no la merece y te falla irremediablemente, tantas veces como chances le des.
En eso me encuentro, en eso estoy, en una cárcel con dos rejas y definitivamente tengo que cortar una para siempre si me quiero escapar. Perdonar para no perder a alguien que quiero o no perdonar para que ya nunca vuelva a fallarme.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Fragmentos
Desperté… La noche cayó sobre mi con la fuerza de una turba iracunda de fieras salvajes, el silencio del infinito tomo mi alma, todo mi ser se vio inundado por la inmensidad y me sentí pequeño, muy pequeño, chiquito, poca cosa, me sentí nadie, mire a mi alrededor, todo era oscuridad, mis ojos iban lentamente acostumbrándose a la penumbra y comenzaba a distinguir los bultos que hace algunas horas eran muebles.
Desperté… La última imagen de vos comenzaba a apagarse con el final de mi sueño, el recuerdo de tu sonrisa me abrazaba en la noche inmensa y fría. Nada distinguían mis oídos mas que el sonido del silencio, ese que solo oye quien esta solo en medio de una profunda soledad.
Desperté… Me sentí alterado, me senté nervioso, mis nervios los producía la calma del silencio, me movía intentando contrarrestar la quietud y el estatismo de todo lo que existía a mi alrededor, que no lo veía pero sabia que estaba. Pensé en la vida de los que tienen obligaciones nocturnas, me costó imaginarme que existía algo o alguien viviendo allá afuera, en medio de la madrugada fría, tranquila y callada, esa noche gigante signada por una porción de mundo oscura y extrañamente desaparecida para el sol por un fragmento de tiempo diario.
Desperté… Creí seguir dormido, deseé seguir soñando, divagué en reflexiones inútiles, me entretuve filosofando con mi mente, despacio comencé a cerrar los ojos, volví a traerte a mis pensamientos, entraste en mi mente, llegaste a mi inconciente y lentamente te convertiste una vez más en mi único sueño…
Desperté… La última imagen de vos comenzaba a apagarse con el final de mi sueño, el recuerdo de tu sonrisa me abrazaba en la noche inmensa y fría. Nada distinguían mis oídos mas que el sonido del silencio, ese que solo oye quien esta solo en medio de una profunda soledad.
Desperté… Me sentí alterado, me senté nervioso, mis nervios los producía la calma del silencio, me movía intentando contrarrestar la quietud y el estatismo de todo lo que existía a mi alrededor, que no lo veía pero sabia que estaba. Pensé en la vida de los que tienen obligaciones nocturnas, me costó imaginarme que existía algo o alguien viviendo allá afuera, en medio de la madrugada fría, tranquila y callada, esa noche gigante signada por una porción de mundo oscura y extrañamente desaparecida para el sol por un fragmento de tiempo diario.
Desperté… Creí seguir dormido, deseé seguir soñando, divagué en reflexiones inútiles, me entretuve filosofando con mi mente, despacio comencé a cerrar los ojos, volví a traerte a mis pensamientos, entraste en mi mente, llegaste a mi inconciente y lentamente te convertiste una vez más en mi único sueño…
martes, 25 de agosto de 2009
Confieso que estoy viviendo
Mi cabeza esta mareada, apabullada, aplastada, estoy con muchas energías y lleno de emprendimientos, estoy feliz, pero muy ocupado. Intento vanamente no descuidar nada, pero dejo huecos y lugares que probablemente algún competidor avispado ocupará en algún momento, esto no me preocupa, la vida me enseño que todo a su tiempo vuelve a acomodarse. El que mucho abarca poco aprieta, me dicen y repiten, pero yo nunca aprendo, piso los 22 años y tengo muchas expectativas, miles de sueños, muchos caminos y no me detengo a pensar cual seguir, paseo por todos, todo lo que veo en ellos y me gusta lo cargo a mi mochila, que si bien esta pesada aun es soportable y puedo llevarla sin dejar de sonreír.
Hoy respiro profundo, el aire me avisa que se acerca el calor, estoy contento y tengo ganas de decirlo, escribirlo, pensarlo, gritarlo. Por fin entendí que no sale siempre todo como uno lo espera, que cuantas mas cosas emprendes mas probabilidades tenés de fracasar, pero a su vez, mas chances de llegar al éxito y en definitiva, mas alla del resultado final, muchas veces lo mas importante es haberla pasado bien en el recorrido. En eso me encuentro en esta etapa, disfrutando los diferentes recorridos que me depositarán en glorias y abismos. Si bien es cierto que estos caminos hicieron retraer significativamente la cantidad de escritos con los que alimento este espacio, estoy seguro que el lector sabrá comprender y se alegrará de saber que eso se debe a que me apasione momentáneamente con otras cosas, pero no perdí en absoluto el amor por la escritura.
Hoy respiro profundo, el aire me avisa que se acerca el calor, estoy contento y tengo ganas de decirlo, escribirlo, pensarlo, gritarlo. Por fin entendí que no sale siempre todo como uno lo espera, que cuantas mas cosas emprendes mas probabilidades tenés de fracasar, pero a su vez, mas chances de llegar al éxito y en definitiva, mas alla del resultado final, muchas veces lo mas importante es haberla pasado bien en el recorrido. En eso me encuentro en esta etapa, disfrutando los diferentes recorridos que me depositarán en glorias y abismos. Si bien es cierto que estos caminos hicieron retraer significativamente la cantidad de escritos con los que alimento este espacio, estoy seguro que el lector sabrá comprender y se alegrará de saber que eso se debe a que me apasione momentáneamente con otras cosas, pero no perdí en absoluto el amor por la escritura.
martes, 11 de agosto de 2009
Vueltas
Algo me aprieta, me oprime, me atrapa. Algo me ata, me tiene, me duele. Algo es mi cuerpo, algo es mi vida, reboto entre paredes de incertidumbre, choco contra mis propias limitaciones, me aquejan dolores, soporto amargos sabores.
Escapo, salgo, corro, imagino que todo va a mejorar, que la pesadilla va a terminar, me ilusiono, sueño con un futuro mejor, sueño con un futuro. Viajo por bosques y praderas, recorro ríos, mares y montañas, vuelo con aves, nado con peces. Tomo aire, respiro agua, todo lo hago al revés, solo para demostrarle al universo que no creo en su lógica, solo para demostrarle a la lógica que no soy de este universo.
Algo me aprieta y de algo me escapo, me escapo, salgo, me oprime, corro, me atrapa, reboto, sueño, paredes, incertidumbre, futuro, limitaciones, vuelo, me escapo, me aprieta, deliro, despierto. Me duele mi vida, me tiene mi cuerpo. Me exijo, me esfuerzo, soporto, me revelo, grito, canto, lloro, enloquezco, me calmo, me duermo. Sueño, viajo, vuelo, nado. despierto, te pienso, te siento, te escucho, te espero te extraño, te necesito, te lloro, te busco, te encuentro, te grito, te espero, te tengo. Me enfermo, me curo, me muero, revivo.
Lloro, rio, canto, bailo, me amargo, sonrió, descubro formas en el aire, descubro sentidos ocultos, comprendo que los estados de ánimo son relativos, que todo va y a veces algo vuelve, que lo que no vuelve no sirve. Doy vueltas, llego hasta el final que siempre es el principio, termino de donde parto, me invento un futuro, me creo un pasado. Comprendo que ser feliz es un momento y no un estado, que estar triste es necesario. Descubro que comprender estas cosas no es fácil, me doy cuenta que a veces la felicidad se padece y la tristeza se disfruta, de mi mente me escapo y a mi mente vuelvo, de mi vida me alejo y a mi vida regreso. Doy vueltas y descubro que pienso, pienso y descubro que lo bueno de la vida es estar vivo y que todo lo demás no es nada…
Escapo, salgo, corro, imagino que todo va a mejorar, que la pesadilla va a terminar, me ilusiono, sueño con un futuro mejor, sueño con un futuro. Viajo por bosques y praderas, recorro ríos, mares y montañas, vuelo con aves, nado con peces. Tomo aire, respiro agua, todo lo hago al revés, solo para demostrarle al universo que no creo en su lógica, solo para demostrarle a la lógica que no soy de este universo.
Algo me aprieta y de algo me escapo, me escapo, salgo, me oprime, corro, me atrapa, reboto, sueño, paredes, incertidumbre, futuro, limitaciones, vuelo, me escapo, me aprieta, deliro, despierto. Me duele mi vida, me tiene mi cuerpo. Me exijo, me esfuerzo, soporto, me revelo, grito, canto, lloro, enloquezco, me calmo, me duermo. Sueño, viajo, vuelo, nado. despierto, te pienso, te siento, te escucho, te espero te extraño, te necesito, te lloro, te busco, te encuentro, te grito, te espero, te tengo. Me enfermo, me curo, me muero, revivo.
Lloro, rio, canto, bailo, me amargo, sonrió, descubro formas en el aire, descubro sentidos ocultos, comprendo que los estados de ánimo son relativos, que todo va y a veces algo vuelve, que lo que no vuelve no sirve. Doy vueltas, llego hasta el final que siempre es el principio, termino de donde parto, me invento un futuro, me creo un pasado. Comprendo que ser feliz es un momento y no un estado, que estar triste es necesario. Descubro que comprender estas cosas no es fácil, me doy cuenta que a veces la felicidad se padece y la tristeza se disfruta, de mi mente me escapo y a mi mente vuelvo, de mi vida me alejo y a mi vida regreso. Doy vueltas y descubro que pienso, pienso y descubro que lo bueno de la vida es estar vivo y que todo lo demás no es nada…
lunes, 10 de agosto de 2009
El amor después del amor
Mi nono me miro un día y me dijo – Hace cincuenta y cuatro años que estoy casado con ella y no hubo ni una sola noche que no durmiéramos juntos- Sobran las palabras…
En silencio y despacio toman su café con leche, sus manos tiemblan al acercarse a sus bocas, de repente, siempre en cámara lenta, ella lo toca y le hace un gesto que no llego a comprender, solo noto una mirada profundamente dulce, él la mira con un cariño infinito, intenta un resoplido quejoso y se levanta muy despacio, camina lento, se dirige a la heladera, revuelve unos segundos y emprende el regreso, siempre en cámara lenta, trae en sus manos un chocolate que se lo alcanza a ella con todo el amor que es posible sentir, ella sonríe, lo abre despacio, lo divide y le alcanza su mitad, así siguen, en silencio, no les hace falta hablar, mas de cincuenta años de casados y casi ochenta de vida hacen que cada uno conozca del otro hasta la más mínima mueca, hacen que la vida del otro sea la vida propia, hacen sentir todo el amor que puede entrar en un corazón.
Mis abuelos, mis nonos, se miran, discuten, se amargan y se hacen problemas hasta por cosas irreales, pero todo lo hacen juntos, yo creo que hasta deben soñar lo mismo. Están resignados al paso del tiempo y un poco cansados de todo, pero siguen mirándose con el cariño de ayer y hacen que hasta el más escéptico corazón crea en el amor eterno.
En silencio y despacio toman su café con leche, sus manos tiemblan al acercarse a sus bocas, de repente, siempre en cámara lenta, ella lo toca y le hace un gesto que no llego a comprender, solo noto una mirada profundamente dulce, él la mira con un cariño infinito, intenta un resoplido quejoso y se levanta muy despacio, camina lento, se dirige a la heladera, revuelve unos segundos y emprende el regreso, siempre en cámara lenta, trae en sus manos un chocolate que se lo alcanza a ella con todo el amor que es posible sentir, ella sonríe, lo abre despacio, lo divide y le alcanza su mitad, así siguen, en silencio, no les hace falta hablar, mas de cincuenta años de casados y casi ochenta de vida hacen que cada uno conozca del otro hasta la más mínima mueca, hacen que la vida del otro sea la vida propia, hacen sentir todo el amor que puede entrar en un corazón.
Mis abuelos, mis nonos, se miran, discuten, se amargan y se hacen problemas hasta por cosas irreales, pero todo lo hacen juntos, yo creo que hasta deben soñar lo mismo. Están resignados al paso del tiempo y un poco cansados de todo, pero siguen mirándose con el cariño de ayer y hacen que hasta el más escéptico corazón crea en el amor eterno.
lunes, 3 de agosto de 2009
Puntos suspensivos
¿Que hay detrás del tiempo que me mira y no lo toco, que me llama y no lo escucho, que me mima y no lo siento? ¿Que se esconde en un vaso vacio, en el silencio del infinito? ¿Que es de aquel grito que nadie escucha, de aquel ser que nadie conoce? ¿Cómo mira un ciego, como siente un muerto, como hacer para deshacer lo hecho? ¿Cómo re vivir lo pasado, mirar al futuro, borrar las lágrimas, multiplicar las sonrisas? ¿Que es de un libro que nadie lee, de un cuadro que nadie mira? ¿Cómo descubrir el contenido de tu mente, como ver directo a tu corazón? ¿Dónde estarán las respuestas a las preguntas que nunca nadie hizo, donde buscar a quien no existe? ¿Dónde encontrar la felicidad en un mundo de infelices, donde habrá una risa capaz de apagar mil llantos? ¿Cómo hacer justicia en un mundo injusto, como inflar el pecho cuando no se tiene aire? ¿Quién pregunta, quién responde? ¿Quién soy yo en este preciso momento de la historia, que saber de mí en este momento preciso de mi vida? ¿Cómo afrontar los cambios, como hacer certezas las dudas? ¿Cómo avanzar si te ata el pasado, como mover un corazón quieto? ¿Qué hacer cuando nada vale la pena? ¿Cómo encontrar algo que no estoy buscando?
Preguntas que nadie responde, silencios que nadie calla, dudas que no tengo, tristeza que no entiendo, ahogo que no me deja respirar, dulzura que no siento, caricias que no encuentro, palabras que marean. Océanos y mares, bosques y montañas, cosas gigantes, individuos pequeños, un punto en una línea, un grano de arena en el desierto, hoy así me siento, una gota en el río, hoy eso soy, hoy eso no soy, porque hoy no soy nada, porque nunca fui nadie.
Preguntas que nadie responde, silencios que nadie calla, dudas que no tengo, tristeza que no entiendo, ahogo que no me deja respirar, dulzura que no siento, caricias que no encuentro, palabras que marean. Océanos y mares, bosques y montañas, cosas gigantes, individuos pequeños, un punto en una línea, un grano de arena en el desierto, hoy así me siento, una gota en el río, hoy eso soy, hoy eso no soy, porque hoy no soy nada, porque nunca fui nadie.
miércoles, 29 de julio de 2009
Carta
Querido Fernando:
Le escribo esta carta para contarle de mi viaje. Me fui, recordará, con el pasado en la espalda y el futuro en la frente, con miedo y dudas, pero lleno de esperanzas, abandonando un país que poco me ofrecía más allá de algunas promesas mediocres y buena música.
Justo ayer un noticiero de aquí pasaba algunos informes sobre la Argentina, inseguridad, coimas, piquetes, no pude más que llorar por sentir desde tan lejos que mi patria muere. Estoy pensando seriamente en volverme, no porque aquí me vaya mal, sino porque desde aquí nada puedo hacer por la tierra que amo. Veo desde el otro lado del océano una Argentina dividida entre una clase dirigente infectada y una clase dirigida conformista, veo la quietud, el engaño, un gobierno corrupto que en nada se diferencia con la oposición, veo dirigentes agrarios apiñados Sociedad Rural y Federación Agraria bebiendo del mismo champagne, como si el grito de Alcorta nunca hubiera existido. Veo un pueblo perdido, sin rumbo, veo ciudades dormidas, veo kilómetros de tierras desaprovechadas, veo un país que no sabe a donde va, porque sin duda desconoce de donde viene.
Veo desde aquí el hambre de los pobres, la gente que muere de frio, congelada en un banco de una plaza cualquiera, veo un sistema que hace aguas por todos lados, veo el individualismo extremo, la soberbia, veo mesas de cafés llenas de soluciones y calles llenas de problemas. Veo encuentros, asado y vino, veo ese coctel tan triste y maravilloso que es mi país adorado.
Espero no estar amargándolo con esta carta, ya que sin duda usted conoce mejor que yo la realidad de los rincones de nuestra tierra, deseo con fuerzas una pronta respuesta y anhelo con desesperación regresar, para que por lo menos no me pase la vida sufriendo mirando frente una pantalla de televisión.
Lo saludo con el cariño de siempre, sabiendo que cada vez esta más cerca nuestro reencuentro. Espero que ande tan bien como pueda, sobreviviendo en este torbellino moderno que nada ofrece mas que un presente continuo y un futuro inestable, le dejo la frase de Marx que tanto nos había gustado en nuestra época de estudiantes, para que así recuerde que en la posmodernidad “todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profano”. Temo haberme excedido en mi simple análisis sobre nuestro país para pasar a un tema mas complejo pero es que extraño mucho aquellas horas de wisky y filosofía que caracterizaban nuestros encuentros.
Atentamente, su siempre amigo Miguel.
Le escribo esta carta para contarle de mi viaje. Me fui, recordará, con el pasado en la espalda y el futuro en la frente, con miedo y dudas, pero lleno de esperanzas, abandonando un país que poco me ofrecía más allá de algunas promesas mediocres y buena música.
Justo ayer un noticiero de aquí pasaba algunos informes sobre la Argentina, inseguridad, coimas, piquetes, no pude más que llorar por sentir desde tan lejos que mi patria muere. Estoy pensando seriamente en volverme, no porque aquí me vaya mal, sino porque desde aquí nada puedo hacer por la tierra que amo. Veo desde el otro lado del océano una Argentina dividida entre una clase dirigente infectada y una clase dirigida conformista, veo la quietud, el engaño, un gobierno corrupto que en nada se diferencia con la oposición, veo dirigentes agrarios apiñados Sociedad Rural y Federación Agraria bebiendo del mismo champagne, como si el grito de Alcorta nunca hubiera existido. Veo un pueblo perdido, sin rumbo, veo ciudades dormidas, veo kilómetros de tierras desaprovechadas, veo un país que no sabe a donde va, porque sin duda desconoce de donde viene.
Veo desde aquí el hambre de los pobres, la gente que muere de frio, congelada en un banco de una plaza cualquiera, veo un sistema que hace aguas por todos lados, veo el individualismo extremo, la soberbia, veo mesas de cafés llenas de soluciones y calles llenas de problemas. Veo encuentros, asado y vino, veo ese coctel tan triste y maravilloso que es mi país adorado.
Espero no estar amargándolo con esta carta, ya que sin duda usted conoce mejor que yo la realidad de los rincones de nuestra tierra, deseo con fuerzas una pronta respuesta y anhelo con desesperación regresar, para que por lo menos no me pase la vida sufriendo mirando frente una pantalla de televisión.
Lo saludo con el cariño de siempre, sabiendo que cada vez esta más cerca nuestro reencuentro. Espero que ande tan bien como pueda, sobreviviendo en este torbellino moderno que nada ofrece mas que un presente continuo y un futuro inestable, le dejo la frase de Marx que tanto nos había gustado en nuestra época de estudiantes, para que así recuerde que en la posmodernidad “todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profano”. Temo haberme excedido en mi simple análisis sobre nuestro país para pasar a un tema mas complejo pero es que extraño mucho aquellas horas de wisky y filosofía que caracterizaban nuestros encuentros.
Atentamente, su siempre amigo Miguel.
lunes, 27 de julio de 2009
Condenado
¿Como fue que se opaco el brillo de tus ojos? si hasta Dios sonreía cuando vos me mirabas, si nos envidiaban los ángeles ¿Cuando fue que se apagó la llama que alimentaba nuestra unión, cuando el paraíso se hizo infierno y la alegría fue dolor, cuando fue que paso y que fue lo que paso, como hizo el dulce río a convertirse en este mar agrio, en este océano de profunda incertidumbre? Navegando en la inmensidad me encuentro ahora, nadando en recuerdos, soñando con aquello que una vez fue y ya nunca más será. El mundo era perfecto, nada mas necesitaba que verte sonreír para ser feliz. Buceando en mis recuerdos transcurren mis minutos, buscando explicaciones para algo que nunca llegaré a comprender ¿Acaso fue mi risa la que tapo tus lagrimas? ¿Acaso mi alegría no dejo ver tu tristeza?
Fui yo, fuiste vos, somos dos que supimos ser uno, un uno que un día se dividió a causa de sus mitades desparejas. Es el llanto que ayer fue carcajada, es una gota rodando por una mejilla, es el dolor que no sangra pero mata. Es la voz de los que no hablan, el aire de los que no respiran, el amor de los que no sienten. Es mi vida una profunda aporía, son los días una sucesión en una línea infinita de soles y estrellas. Es el tiempo el peor enemigo de mis recuerdos, es el pasado un crimen, el presente una cárcel y el futuro una palabra sin ningún sentido, hoy soy un preso condenado a la horca, un enfermo terminal al que le sacaron el suero que lo ataba a la efímera esperanza de salir adelante, hoy soy un reflejo en blanco y negro de lo que fui, porque en realidad, hoy y sin vos, no soy nada…
Fui yo, fuiste vos, somos dos que supimos ser uno, un uno que un día se dividió a causa de sus mitades desparejas. Es el llanto que ayer fue carcajada, es una gota rodando por una mejilla, es el dolor que no sangra pero mata. Es la voz de los que no hablan, el aire de los que no respiran, el amor de los que no sienten. Es mi vida una profunda aporía, son los días una sucesión en una línea infinita de soles y estrellas. Es el tiempo el peor enemigo de mis recuerdos, es el pasado un crimen, el presente una cárcel y el futuro una palabra sin ningún sentido, hoy soy un preso condenado a la horca, un enfermo terminal al que le sacaron el suero que lo ataba a la efímera esperanza de salir adelante, hoy soy un reflejo en blanco y negro de lo que fui, porque en realidad, hoy y sin vos, no soy nada…
miércoles, 22 de julio de 2009
Triste final de la tristeza
Tomo la carretera a gran velocidad, avanzó, se escapaba, sabia exactamente donde se dirigía, siempre que estaba mal iba al mismo lugar, la lluvia de hoy no le impediría llegar. La ciudad iba quedando atrás, la ruta le había dado paso al camino de tierra que lo conducía al campo de su abuelo, el camino de tierra, a fuerza de agua se había convertido en camino de barro, el maniobraba su vehículo que se deslizaba de un lado a otro, no le preocupaba si se le quedaba empantanado, no le preocupaba eso ni ninguna otra cosa, en realidad no le importaba nada, la vida había dejado de tener sentido porque la luz que otrora lo había alumbrado se había apagado para siempre, no había resistido mas de una hora en aquella horrible sala velatoria donde ella era el centro, acostada, imperturbable, sus ojos cerrados y su cara pacifica la hacían parecer dormida, él la había tocado con la esperanza de que despertara, sus manos tocaron su frente y el peso de una piedra muy dura le golpeo el pecho y le detuvo el corazón. Hasta ese momento pensaba que todo era una pesadilla, no daba crédito a sus sentidos, pero la verdad de repente le cayó como un rayo que le explotó la cabeza y no pudo quedarse, tuvo que escapar.
El agua seguía cayendo y el ya estaba llegando, clavo los frenos y bajo en medio del camino, se ahogaba con sus propias lágrimas, corría desesperado bajo la lluvia haleda, tropezaba, caía y se volvía a levantar, lloraba con fuerza, se golpeaba la cabeza con las manos, recordaba su sonrisa, y pensaba que jamás volvería a verla…
Miró el cielo y levanto las manos como niño que pide ser alzado, recordó todos los momentos que habían pasado juntos, recordó las risas que llenaban su cuarto, el amor que los envolvía cuando estaban juntos, recordó la enfermedad y todos los meses de lucha en los que la salvación siempre estaba a un paso y siempre era inalcanzable, no podía dejar de llorar, el llanto le contraía el estomago sentía un dolor tan profundo como el vacio de su vida, las palabras no alcanzarían para describir la desazón, se hundía en el barro, se hundía en sus lágrimas, se hundía en su dolor, le dolía la vida, odiaba pensar, quería salir de su cuerpo, escapar de su mente, la lluvia seguía golpeándole el cuerpo, pero el cuerpo no podía sentir nada por fuera de aquella última imagen de ella recostada, se le había instalado en la mente y no había forma de sacarla. Se tiro en el pasto deseando ahogarse y ahí se quedo esperando morir, ya nada tenía sentido y de nada tenía ganas, por ende nada haría que se levante, para siempre se quedaría ahí, solo con su recuerdo de ella…
El agua seguía cayendo y el ya estaba llegando, clavo los frenos y bajo en medio del camino, se ahogaba con sus propias lágrimas, corría desesperado bajo la lluvia haleda, tropezaba, caía y se volvía a levantar, lloraba con fuerza, se golpeaba la cabeza con las manos, recordaba su sonrisa, y pensaba que jamás volvería a verla…
Miró el cielo y levanto las manos como niño que pide ser alzado, recordó todos los momentos que habían pasado juntos, recordó las risas que llenaban su cuarto, el amor que los envolvía cuando estaban juntos, recordó la enfermedad y todos los meses de lucha en los que la salvación siempre estaba a un paso y siempre era inalcanzable, no podía dejar de llorar, el llanto le contraía el estomago sentía un dolor tan profundo como el vacio de su vida, las palabras no alcanzarían para describir la desazón, se hundía en el barro, se hundía en sus lágrimas, se hundía en su dolor, le dolía la vida, odiaba pensar, quería salir de su cuerpo, escapar de su mente, la lluvia seguía golpeándole el cuerpo, pero el cuerpo no podía sentir nada por fuera de aquella última imagen de ella recostada, se le había instalado en la mente y no había forma de sacarla. Se tiro en el pasto deseando ahogarse y ahí se quedo esperando morir, ya nada tenía sentido y de nada tenía ganas, por ende nada haría que se levante, para siempre se quedaría ahí, solo con su recuerdo de ella…
viernes, 10 de julio de 2009
Central
Ya es la hora, en minutos salen, la multitud se alborota, se respira la pasión, que se mezcla con el humo. Todos cantan, todos saltan, miles de voces se hacen una, se juntan en un grito estridente, la salida del equipo es inminente, la emoción embarga los corazones, el Kily encabeza la fila de once tipos de azul y amarillo que salen a encontrarse con una lluvia de papelitos, con un sinfín de gargantas saturadas que descargan todas sus esperanzas y expectativas en ellos. Yo soy uno entre los miles que cantan, salto y me muevo al compas de la masa, una mezcla de nervios y emoción me ganan el cuerpo y el corazón, de repente mi espíritu escapa de mi cuerpo, me elevo mas allá del techo del estadio, levanto la mirada y veo el rio, la bajo en seguida recordando que es allí donde se sucede la acción, veo sorprendido lo que pasa en las tribunas, a lo lejos un trapo flamea y reza “no se puede entender tanta pasión”, no se puede entender tanta pasión, repito para mi, la verdad que no, es tan inentendible como inexplicable, como entender aquella masa amorfa de gente que salta y grita sin otro estimulo que otra gente corriendo en un rectángulo verde. Un tipo de azul y amarillo corre, abre la pelota a la derecha, la toma un compañero y avanza en línea recta a gran velocidad “échalo” murmuran algunos, “encara para el medio y pégale” dicen otros. De la diestra del guerrero auriazul sale un centro perfecto al corazón del área, el nueve salta, se eleva, los corazones se paralizan, todas las almas del estadio saltan con él, lo ayudan, su cabeza se acerca al balón en el momento en que es derribado por un defensor rival “PENAL” ruge el estadio, nadie contiene el grito, todos se juntan en el mismo reclamo al tiempo que el pito sanciona la falta, “hacelo por favor hacelo”, la gente calla, tiemble, llora, “no se puede entender tanta pasión” pienso nuevamente, el jugador se para frente a la pelota, mira al arquero, se oyen los latidos de los corazones, se escucha el sonido del silbato y comienza la carrera, impacta de lleno en la redonda que sale escupida derechito a clavarse en el fondo de la red, las tribunas salen de su quietud, el grito de gol vuela mi espíritu unos metros mas arriba, la algarabía gana nuevamente las gargantas, las canciones se suceden algunas dirigidas al enemigo de turno y muchas otras al enemigo de siempre, miro incrédulo nuevamente los saltos, las lágrimas, los gritos, vuelvo a mi cuerpo con calma y alegría mientras repito el pensamiento “no se puede entender tanta pasión”.
lunes, 6 de julio de 2009
Apariencias
No le costaba mucho ser feliz, pedía poco y se conformaba con menos, su espíritu lo llevaba siempre a mirar el vaso medio lleno, tenía una gran fuerza interior que lo empujaba a superarse día a día, a estar contento con lo que tenía pero a la vez aspirar a mas. No se quedaba nunca muy quieto, se trazaba objetivos y luchaba por ellos. Era tranquilo pero no por eso costumbrista, obsesivo y frio y a la vez un tanto pasional en algunas cosas, reservado pero sincero. En definitiva no era más que un hombre, con sus virtudes y defectos, como tantos otros, solo se diferenciaba del resto por la sonrisa que le acompañaba la cara a donde esta fuera, era raro verlo amargado.
Así era él, o así demostraba ser, tal vez su coraza de felicidad inalterable era una apariencia, tal vez una fachada, un personaje que se había terminado por devorar a su persona, tal vez su rol de centro de atención, de cómico extrovertido era una pesada mochila que un día, sin darse cuenta había comenzado a cargar y ya no podía quitársela. O si, solo era una cuestión de decidirse, de decir basta de todo, parar la pelota y cambiar de frente, de no temer a no ser aceptado si se da la imagen de vulnerable. Tal vez no hacia falta hacerse el superado para parecer fuerte, ni se es mejor persona por no quejarse de nada.
Tal vez no es más fuerte quien no llora, tal vez la valentía la de una lágrima. Pedir ayuda, necesitar un abrazo, llorar en un hombro ajeno, no te hace menos hombre ni mas fuerte. Tal vez un día se de cuenta que no por decirse feliz se sea y tal vez ese mismo día se anime a sacarse la careta y la mochila y desnudar su personalidad tal cual es, tal vez ese día, consiga por fin que estar contento no sea solamente una apariencia…
Así era él, o así demostraba ser, tal vez su coraza de felicidad inalterable era una apariencia, tal vez una fachada, un personaje que se había terminado por devorar a su persona, tal vez su rol de centro de atención, de cómico extrovertido era una pesada mochila que un día, sin darse cuenta había comenzado a cargar y ya no podía quitársela. O si, solo era una cuestión de decidirse, de decir basta de todo, parar la pelota y cambiar de frente, de no temer a no ser aceptado si se da la imagen de vulnerable. Tal vez no hacia falta hacerse el superado para parecer fuerte, ni se es mejor persona por no quejarse de nada.
Tal vez no es más fuerte quien no llora, tal vez la valentía la de una lágrima. Pedir ayuda, necesitar un abrazo, llorar en un hombro ajeno, no te hace menos hombre ni mas fuerte. Tal vez un día se de cuenta que no por decirse feliz se sea y tal vez ese mismo día se anime a sacarse la careta y la mochila y desnudar su personalidad tal cual es, tal vez ese día, consiga por fin que estar contento no sea solamente una apariencia…
viernes, 3 de julio de 2009
Solo
Como duele respirar, como duele pensar, como me duele vivir, trato de salir de mi quietud, escaparle a la depresión en que me sumerge tu recuerdo, cierro los ojos buscando alguna imagen que me reconforte, pero una y otra vez tu cara se aparece en mis pensamientos, tu olor me persigue, tu sombra me acecha. Estoy solo, nada quedo en mi vida mas que tu recuerdo, solo me abrazo a él, evoco tu sonrisa e intento besarla con la dulzura que lo había echo una y mil veces, escucho tu voz en el aire, busco tus ojos en los rincones, nada real quedo de vos en mi, solo una foto y un mensaje de voz, que escucho hasta el cansancio cada vez que te extraño y es que son tantas las veces que te extraño...
Dudo por horas, decido llamarte, lloramos juntos por largos ratos en el teléfono, pero nada cambia una vez finalizada la conversación, tu decisión no tiene vuelta atrás y si bien cambiaria un brazo porque las cosas hubieran sido diferentes nada de lo que haga o diga tiene valor alguno para vos. Sigo solo, buscando alguna luz en este cuarto oscuro, sigo solo esperando que algún día decidas regresar, sigo solo desesperando porque se que eso nunca va a pasar…
Dudo por horas, decido llamarte, lloramos juntos por largos ratos en el teléfono, pero nada cambia una vez finalizada la conversación, tu decisión no tiene vuelta atrás y si bien cambiaria un brazo porque las cosas hubieran sido diferentes nada de lo que haga o diga tiene valor alguno para vos. Sigo solo, buscando alguna luz en este cuarto oscuro, sigo solo esperando que algún día decidas regresar, sigo solo desesperando porque se que eso nunca va a pasar…
jueves, 25 de junio de 2009
El viaje soñado
Los ojos se le cerraban, el sueño lo había atacado por la espalda y no parecía querer soltarlo, intentaba a duras penas mantener el control sobre si mismo, agarraba con fuerza el volante y se aferraba al aire que entraba por la ventanilla. La ruta estaba desierta, el sol del mediodía de julio le daba al auto una calidez y comodidad que no hubiera sentido en otro momento, todo conspiraba contra su cansancio, peleaba con sus parpados, avanzaba a los cabezazos miraba hacia adelante y se imaginaba en su casa, acostado en su cama, las cortinas abiertas le permitían al sol entrar y darle de lleno en la cara, le encantaba descansar con la candidez del fulgor solar y en eso estaba en su imaginación, acostado, calentito, el lejano sonido de Breaking Away le llegaba desde el reproductor de música a sus oídos, Sumo era una de sus bandas favoritas, intento tararear la canción, pero desistió inmediatamente, su ingles no era muy sofisticado y su voz ni se acercaba a la de Luca. Un sonido demasiado extraño para provenir de la melodía que le acariciaba el oído lo saco de su quietud, no lograba descifrar que era aquel ruido que lo había desconcentrado “parece… parece unos bocinazos” pensó. Fue ahí cuando se dio cuenta, abrió los ojos, su auto se estaba cambiando de carril, una Toyota se dirigía directamente hacia donde él estaba, sus buenos reflejos lo habían salvado en mas de una ocasión, pero esta vez hicieron caso omiso al estimulo. Nunca llegó a reaccionar, todo le parecía una prolongación de su imaginación, todo le parecía sacado de una película con imágenes en cámara lenta, ni el choque, ni el ruido, ni el golpe lo terminaron de sacar de su ensoñación, el impacto fue violento, muy violento, una punzada de dolor le atravesó cada centímetro del cuerpo. Comprendió que el coctel de errores entre los que sobresalían ir rápido, medio dormido y sin cinturón iba a costarle caro. Quiso gritar o llorar por el profundo dolor que estaba sintiendo, pero nada salió de su boca ni de sus ojos, solo sangre brotaba de su cuerpo que yacía inmóvil a un costado de la carretera. La muerte lo sorprendió en la ruta a la temprana edad de veinticinco años, la muerte es una enemiga astuta a la que hay que intentar evitar, pero sin duda, este no era un competidor demasiado respetable.
lunes, 22 de junio de 2009
El objeto del deseo
Ella ocupa el cetro del lugar, bebe con gracia y baila con estilo, se sabe mirada y le gusta, viste bien, sonríe, charla alegre con sus amigas, cada movimiento lo tiene calculado, hace un juego sensual dirigido a todos los pares de ojos que la observan a cada instante. Cada instante, se hace eterno en su cuerpo, todos la recorremos, milímetro a milímetro, hipnotizados, embobados con su belleza, impactados por su mirada, imantados con su sonrisa.
Todos vamos ahí para verla, aunque sea de lejos, nadie se anima a acercarse mucho, es que tan lejana parece, es como un ángel que trae la paz, como una dulce melodía que lleva consigo la calma, creo en verdad que nadie quiere acercarse, nadie quiere cortar la magia que produce su presencia, tenerla seria desmitificarla, no se puede tocar a una diosa sin que pierda su deidad.
Estar con ella seria como beber un vino que lleva años estacionándose, añejándose, cada día uno lo mira y lo desea, cada día uno anhela tenerlo, pero una vez abierto, una vez probado perdería su encanto, acabaría la ilusión, el sueño se convertiría en realidad y ya no habría que soñar, la magia del deseo reside en no poder alcanzarlo y así es como nosotros, los tontos, pasamos la noche mirándola para luego soñarla, acariciándola de lejos, deleitándonos con su mirada, disfrutando de su sonrisa…
Todos vamos ahí para verla, aunque sea de lejos, nadie se anima a acercarse mucho, es que tan lejana parece, es como un ángel que trae la paz, como una dulce melodía que lleva consigo la calma, creo en verdad que nadie quiere acercarse, nadie quiere cortar la magia que produce su presencia, tenerla seria desmitificarla, no se puede tocar a una diosa sin que pierda su deidad.
Estar con ella seria como beber un vino que lleva años estacionándose, añejándose, cada día uno lo mira y lo desea, cada día uno anhela tenerlo, pero una vez abierto, una vez probado perdería su encanto, acabaría la ilusión, el sueño se convertiría en realidad y ya no habría que soñar, la magia del deseo reside en no poder alcanzarlo y así es como nosotros, los tontos, pasamos la noche mirándola para luego soñarla, acariciándola de lejos, deleitándonos con su mirada, disfrutando de su sonrisa…
sábado, 20 de junio de 2009
Buena suerte y hasta luego
“Hubiera preferido no haberte conocido” sus palabras salieron despedidas de su boca, se dirigieron a los oídos de ella que lo miraba con tristeza, increíblemente una y cada una de las palabras que el había dicho rebotaron contra la cabeza de ella y volvieron hacia su pecho con la fuerza de un rayo, fue todo tan claro y tan raro que es difícil de creer. Al impactar con su pecho se generó un estruendo, humo, sus piernas se levantaron del suelo y comenzó a volar a gran velocidad, una sucesión de imágenes que iban de adelante hacia atrás comenzaron a atravesarlo.
De pronto volvió a pisar tierra firme y al mirar a su alrededor descubrió que estaba en aquel boliche, aquella noche en que todo había comenzado, estaba riendo, seguramente de algún chiste de alguno de sus amigos, se maldijo por haber llegado tarde y no haberlo oído, sonrió por su ocurrencia y apuro el paso para no perder la fila de sus compañeros.
No le costó hacer de cuenta que todo lo sorprendía, en realidad todo lo sorprendía, era lejano aquel día y su forma de ser había cambiado en este tiempo, todo lo viejo entonces le resultaba nuevo, camino por el boliche, hablo con gente, bailo un rato hasta que sus ojos encontraron lo que inconscientemente buscaban.
Ella estaba ahí, a unos metros, él la miro y le paso por al lado, obviamente a ella le paso totalmente inadvertido, no lo conocía ni tenía planes de conocerlo. Su plan era claro, no debía hablarle, debía cambiar la historia, debía seguir su marcha “Hola” dijo en un segundo, se maldijo por dentro por un instante, fue el tiempo que tardo en comprender que una y mil veces volvería a hacer lo mismo. Que ella ya formaba parte de su vida, que un final no debe arruinar los recuerdos, que nunca pero nunca se puede uno dejar vencer por el rencor de que las cosas no pasen como hubiera deseado en un principio. Fue ahí cuando comprendió que la bronca de un momento no debe jamás empañar la memoria…
De pronto volvió a pisar tierra firme y al mirar a su alrededor descubrió que estaba en aquel boliche, aquella noche en que todo había comenzado, estaba riendo, seguramente de algún chiste de alguno de sus amigos, se maldijo por haber llegado tarde y no haberlo oído, sonrió por su ocurrencia y apuro el paso para no perder la fila de sus compañeros.
No le costó hacer de cuenta que todo lo sorprendía, en realidad todo lo sorprendía, era lejano aquel día y su forma de ser había cambiado en este tiempo, todo lo viejo entonces le resultaba nuevo, camino por el boliche, hablo con gente, bailo un rato hasta que sus ojos encontraron lo que inconscientemente buscaban.
Ella estaba ahí, a unos metros, él la miro y le paso por al lado, obviamente a ella le paso totalmente inadvertido, no lo conocía ni tenía planes de conocerlo. Su plan era claro, no debía hablarle, debía cambiar la historia, debía seguir su marcha “Hola” dijo en un segundo, se maldijo por dentro por un instante, fue el tiempo que tardo en comprender que una y mil veces volvería a hacer lo mismo. Que ella ya formaba parte de su vida, que un final no debe arruinar los recuerdos, que nunca pero nunca se puede uno dejar vencer por el rencor de que las cosas no pasen como hubiera deseado en un principio. Fue ahí cuando comprendió que la bronca de un momento no debe jamás empañar la memoria…
martes, 16 de junio de 2009
Madariaguiens
Un hombre sin chances, sin sueños, sin deseos, sin anhelos, singular y Singapur, así y todo era un hombre sin careta, sin cero, en realidad sin ningún número, les tenía fobia, no sabia la génesis de esta, pero no soportaba ver números y el cero era el que mas odiaba, yo calculo que tenía un grave problema con su forma circular, odiaba esa circunferencia, por eso nunca había podido escuchar los redondos, con el nombre ya se habían ganado su enemistad.
La cuestión es que este hombre tenía serios problemas, va, serios, tenía problemas, uno de ellos, sino el mas importante cuanto menos digno de ser resaltado era que se había quedado sentado esperando y lo había alcanzado el invierno sin gamulan, eso que no era un abuelo de la nada, no, nada que ver, el era mas bien un tipo sin sentido claro y definido, su sentido, claro, no era de finido, era de él, estaba enojado con finido por haberle querido robar su sentido, claro, el era un tipo humilde, sin soberbia, sin ple y Cincinnati.
Ustedes se preguntaran donde quiero llegar con la historia de este tipo, básicamente yo también me lo pregunto, el relato es simplemente un homenaje al madariaguiens, un blog que sencillamente (o se encilla en tu mente) rompe las reglas, viola las normas, asique si te llamas Norma y estas leyendo esto te recomiendo que no te le acerques al violador perverso este (vale aclarar que si te llamas Norma y NO estas leyendo esto tampoco te le acerques), otra cosa que se desprende de lo que les estoy contando es que ni se les ocurra darle una regla al madariaguens, porque la hace de goma, (salvo claro que quieran borrar algo que escribieron con lápiz).
Gracias maduaragues, vos y tus creadores merecían este pequeño homenaje, oh, menaje, que lindo estas!!!
La cuestión es que este hombre tenía serios problemas, va, serios, tenía problemas, uno de ellos, sino el mas importante cuanto menos digno de ser resaltado era que se había quedado sentado esperando y lo había alcanzado el invierno sin gamulan, eso que no era un abuelo de la nada, no, nada que ver, el era mas bien un tipo sin sentido claro y definido, su sentido, claro, no era de finido, era de él, estaba enojado con finido por haberle querido robar su sentido, claro, el era un tipo humilde, sin soberbia, sin ple y Cincinnati.
Ustedes se preguntaran donde quiero llegar con la historia de este tipo, básicamente yo también me lo pregunto, el relato es simplemente un homenaje al madariaguiens, un blog que sencillamente (o se encilla en tu mente) rompe las reglas, viola las normas, asique si te llamas Norma y estas leyendo esto te recomiendo que no te le acerques al violador perverso este (vale aclarar que si te llamas Norma y NO estas leyendo esto tampoco te le acerques), otra cosa que se desprende de lo que les estoy contando es que ni se les ocurra darle una regla al madariaguens, porque la hace de goma, (salvo claro que quieran borrar algo que escribieron con lápiz).
Gracias maduaragues, vos y tus creadores merecían este pequeño homenaje, oh, menaje, que lindo estas!!!
jueves, 11 de junio de 2009
Terrorrrrrr
Entró, sabia exactamente como actuar, conocía ese lugar a la perfección, estaba oscureciendo y todo se volvía mas lúgubre afuera, adentro, una tenue luz iluminaba apenas el centro y muy poco los rincones, no sabia bien porque, pero le daba cosa estar ahí cuando caía la noche, a pesar que era aquel él horario en que salía del trabajo y el único momento en que podía ir. Miro lentamente a su alrededor, no había nada que se pareciera a un humano por allí cerca, carraspeo la garganta para ver si alguien se acercaba… y nada, avanzó unos pasos… y nada, miro a su alrededor, los cajones acomodados uno al lado del otro eran su única compañía en el lugar aquella noche oscura, se acerco a uno, sabia que allí estaba lo que buscaba, pero estaba tapado con algo, le resultó extraño, se acerco aun mas, extendió su mano para descubrirlo, cuando ya casi lo alcanzaba el sonido estridente de una voz gruesa lo sorprendió a sus espaldas
-¿Qué estas buscando? – lo increpó, el sonido lo sobresalto, se dio vuelta atormentado y apenas si pudo disimular el temblor en su voz
- Eeeehh – dijo levantando la mirada – hay pepe eras vos, boludo me asustaste, jaja, lo de siempre, dame un par de tomates y papas.
-¿Qué estas buscando? – lo increpó, el sonido lo sobresalto, se dio vuelta atormentado y apenas si pudo disimular el temblor en su voz
- Eeeehh – dijo levantando la mirada – hay pepe eras vos, boludo me asustaste, jaja, lo de siempre, dame un par de tomates y papas.
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