martes 17 de noviembre de 2009

Solo lloro solo

Hace calor pero tengo frio, hay sol pero siento llover. No quiero sentir pero igual me duele, quiero vivir pero igual me muero. Me muero por dentro, se me seco en silencio, me consumo, me esfumo, me voy sin moverme, me marcho sin irme. Intento escapar a mi mente pero solo llego a mi corazón, me destrozo sin remedio y me hundo sin consuelo.
Así estoy, o más bien así no estoy, no soy, no existo, no vivo, solo siento y recuerdo, solo respiro y lloro. Solo me siento solo y no encuentro compañía, solo me encuentro solo y no siento más que dolores invisibles y castigos duraderos por errores ajenos, propios, extraños, prestados. Errores cometidos y sufridos, errores que marcaron mis días y me pasan facturas. Me equivoqué y te equivocaste, nos equivocamos y hoy lo estoy pagando en cuotas infinitas de dolor agudo.
Hace calor pero tengo frio, solo me siento solo, hay sol pero siento llover, me muero, vivo, siento sufro, escapo, muero, lloro, pero todo lo hago solo, muy solo, tan solo que se incrementa el dolor, tan solo que da miedo, tan solo que no soy capaz de divisar ni una sombra en el oscuro horizonte que veo acercarse…

lunes 2 de noviembre de 2009

Entre el sueño y la locura de ser feliz

Una vez, un día, un momento, un loco instante que solo tienen los soñadores románticos se me ocurrió pensar que tal vez si me esforzaba podría conseguir contar una historia, un relato, un fragmento de vida y expresarme con la grandeza y majestuosidad con que lo hacen e hicieron los grandes escritores del mundo.
Soñé despierto que podía conseguir apropiarme de la lírica de Jorge Borges, la poética de Mario Benedetti o las ocurrencias de Gabriel García Márquez. Imaginé que de mi mente podían salir las bellas palabras y asociaciones de aquellos en los que algún día me inspiré, me ilusionó el lunático momento en el que fantasee con que mis dedos dibujaran en la hoja aquellas magnificas oraciones de genios de la literatura.
Una vez, un día, un momento, un loco instante que como vino se fue, aquella fracción de tiempo en que mi corazón se sintió capaz de crear vida en un papel terminó tan pronto como vino, se fue, se esfumó, se marcho pero no sin antes dejarme la enseñanza de saber que yo soy yo, Juan Pablo, que si bien nunca podré llegar a ser ni el reflejo de aquellos que entumecen corazones con palabras, siempre estará en mi la intención de hacer llegar a quién me lea sensaciones, dudas, sentimientos y pensamientos que en algún momento tocan mi mente, alma o corazón. Que siempre me alimentaré de sueños y tendré expectativas y que en definitiva será eso el móvil que lleve a mi vida a la felicidad que me espera en el horizonte…

miércoles 28 de octubre de 2009

Uno para uno y ninguno para todos

“No es para tanto”, “no hay que dramatizar tampoco” esas palabras me perseguían, no había quien escuche mi problema sin opinar, sin meterse, sin decirme que no era nada, que ya pasaría. Nadie, ni un alma era capaz de entender que estaba triste, con bronca, nadie se daba cuenta que el problema era mío, todos me contaban ejemplos de casos que les habían sucedido a ellos y como lo habían solucionado.
Tan difícil es escuchar, comprender, tratar de ayudar diciendo “te entiendo” sin que este seguido de “porque una vez a mi”, todos quieren ser siempre protagonistas, al punto de llevarse el primer papel de mi problema, que no se si es grande o es pequeño, yo lo siento gigante, porque me pasa a mi, no al resto, seré débil o menos apto que la inmensa mayoría, o quizá a la inmensa mayoría le resulta mas fácil solucionar mi problema y no los de ellos.
Estoy rodeado de opinólogos profesionales, todos con la verdad en sus bocas, todos saben que hacer con las vidas ajenas y pocos, muy pocos saben en verdad que hacer con la propia, me enoja pensar que no puedo compartir una tristeza, porque a nadie le interesa ayudarme, solo les importa mostrarse superiores, demostrarme que tienen problemas mas graves y sin embargo no se bajonean.
Porque tenemos que competir por el problema mas importante, si podemos compartir nuestros mambos y hacerlos mas amenos, porque todo es yo contra vos y nunca podemos hacer vos mas yo, si juntos se hace mas fácil, porque siempre después de yo sigue yo. Es tan difícil vivir en sociedad, tener una charla y hacer de oyente. Callarse, cerrar la boca, oír y prestar atención al otro, demostrar que interesa lo que dice y cuando termina, mas allá de si su problema es grave o no, abrazarlo, sin hablar, despacio, abrazarlo fuerte, abrazarlo suave y decirle sin mas “llora si querés, reí si lo deseas, hagas lo que hagas yo voy a seguir acá”

domingo 25 de octubre de 2009

Me ahogo

Te miré, trate de recordarte, sabía que no podría volver a mirarte de la misma manera, saqué una foto con mi mirada, guarde en mi mente tus ojos, tu sonrisa, tu nariz, tu boca, guardé en mi corazón tu cara….
Cuando te encontré nadie me dijo que me dolería tanto perderte, no hace mas de un par de horas que te vi partir y por mi vida se entrecruzan los momentos, las risas, los llantos, en mi pecho siento un adoquín donde ayer hubo un corazón, un rio de lágrimas se agolpa en la puerta de mis ojos y amenaza con dejarme ciego. Me ahogo en la almohada buscando una estúpida explicación de un fracaso tan estrepitoso de algo que no hace mucho fue tan hermoso.
Como es de traicionera la vida, como es de cambiante el existir, uno es feliz, se siente bien, se acostumbra, hace de una compañía una rutina, vive, siente y piensa con la otra persona al lado, es que vive por la otra persona, respira del mismo aire. Yo siempre supe que estabas ahí, que ante la duda tu brazo me ayudaba a continuar, yo siempre necesite de tu empujón y hoy me atormenta el corazón la inmensa duda de cómo hacer para cambiar las 24 horas de cada día en las que te amaba.
Me ahogo en la almohada intentando dormir para dejar de pensarte, para poder soñarte y que estemos juntos, me ahogo en un mar de lágrimas, me siento chiquito, solo, desprotegido, vos eras mi mundo y hoy no te tengo, vos eras mi amor y ya no estas, me ahogo en la almohada y me doy cuenta que no tengo mundo ni tengo amor, me ahogo en la almohada y a nadie le importa, porque mañana y como todos los días el sol traerá un nuevo amanecer y la vida seguirá su curso, por las calles caminarán todos los hombres junto a la sombra de lo que fui y nadie, pero nadie, se detendrá a fijarse en que la luz se apagó en mi destrozado corazón…

viernes 23 de octubre de 2009

Diego Armando Maradona

Desde mi humilde lugar de don nadie que transita por el mundo tratando de cubrir algunos objetivos básicos quiero hacer una pequeña reflexión, apoyando (aunque no reo que a él le interese o le sirva) a Diego Armando Maradona. Cuando digo apoyarlo no me refiero a defender ni lo que dijo, ni que este de acuerdo con como arma sus equipos. Simplemente voy al hecho de que considero que nadie mas que él merece dirigir un mundial. No hay que olvidarse del pequeño detalle de la pequeñez que consiguió el SER EL MEJOR JUGADOR DE FÚTBOL DE TODOS LOS TIEMPOS. Es por él que Argentina es grande futbolísticamente hablando, casi no existiríamos en el mapa de no haber sido por su zurda milagrosa que lleno de magia, orgullo y gloria las canchas argentinas. No hay un jugador que le haya dado mas alegrías al fútbol argentino que él, no hay un jugador que haya tratado mejor la pelota que él. Fue el mejor, por lejos, tanto que hasta parece que jugaba otra cosa que el resto. Entonces, si él fue el que, si bien no lo invento hizo exitoso al fútbol argentino, ¿porque no va a merecer la chance de dirigir un mundial si eso es lo que quiere? Si no esta pidiendo matar a nadie, si no depende la vida de otros como le vaya a Argentina en la competencia.
Maradona fue un hito, un héroe, no hay quien no haya sido impresionado con su zurda, la 10 nunca estuvo en mejor espalda, ganó torneos con equipos que sin él no hubieran estado ni cerca, se infiltro en muchas ocasiones para poder estar y no uso eso como escusa, fue al frente, gambeteo y por ejemplo le tiro un bochón a Caniggia para dejar afuera a los vecinos en el 90. Entonces, si todos nos emocionamos con sus imágenes en una cancha, si todos sabemos que sin él tendríamos una sola estrella de la que nos cuesta sentirnos orgullosos, sin él tendríamos 2 finales del mundo menos, todos sabemos que sin él prácticamente no hubiéramos sido nada y que con él en la historia el resto de los jugadores juegan por el segundo puesto ¿Por qué negarle la oportunidad de ser el técnico argentino en el mundial?

lunes 12 de octubre de 2009

Historias

De cerca se sienten lejos, de lejos se sienten cerca, se encuentran en noches oscuras, se extravían en días radiantes, se hayan en la multitud, se pierden en la soledad, que no es otra cosa que la propia soledad de cada uno disfrazada de la compañía superficial de la otra persona. Se quieren cerca, se necesitan lejos, muerden la manzana solo una vez que esta les fue prohibida, quieren lo que no tienen, tienen lo que merecen.
Son ellos una marca en el tiempo, un grito en el silencio, son algo que será lo que deba ser o no será nada, son la esperanza de los que quieren, el temor de los que dudan, son el aire que respiran, son lo que necesitan para ser felices, son lo que les hace falta para sufrir, son un conjunto de incertidumbre, son un puñado de certezas. Son ellos dos personas que siempre saben lo que quieren, son ellos, gente que nunca quiere siempre lo mismo.
De cerca son extraños conocidos sin pasión, de lejos, son dos conocidos extraños que sienten un arrebato de delirio pasional por aquella persona a quién no pueden tocar, llenos de frenesí hacia aquel ser a quién se prohibieron ver.
Historias comunes de nadie, gente que existe y que siente, personas que quieren querer, vidas que por ser únicas no dejan de ser plurales. Amores que intentan ser, felicidad que puja por aflorar, infelicidad latente que acecha inmutable el momento oportuno de atacar un corazón débil. Son ellos quienes deberán concluir su historia, es la historia la que decidirá si va a tener el mismo final para los dos o le deparara un destino a cada vida…

martes 22 de septiembre de 2009

Cuanto mas alto trepa el monito...

Y de repente ya no hay nadie… miras a tu alrededor y te encontras con que todo aquello que supiste tener no lo supiste retener, se perdió, se fue, escapo de vos. Giras lentamente tu cabeza hacia los costados, paseas tu mirada, buscas sin descanso, gritas, pero ya nadie va a oír tu llamado.
Te quedaste sola con tu soledad, no cuidaste a quienes te cuidaron, te quisiste más a vos que a quienes te quisieron y lenta, pero profundamente los fuiste lastimando, los empañaste de tu egoísmo, los traicionaste con tu individualismo extremo.
Abusaste de la buena fe de las personas, intentaste trepar más alto que todos sin importar que para ello fuera necesario pasar por arriba de quienes te habían levantado cuando estabas en el suelo.
Tu ambición te llevo a ir ciega hacia adelante, confiando en tapar verdades con mentiras, traiciones con sonrisas, llorando y engañando, fingiendo inocencia. Desoíste consejos, desaprovechaste oportunidades y hoy la vida te pasa factura.
Y de repente ya no hay nadie… las lágrimas brotan de tus parpados, inundan tu rostro y no hay una mano que te tienda un pañuelo, no hay un hombro donde apoyarse, no hay un suspiro, una palabra de aliento, te quedaste sola con tu orgullo y codicia, esperando vanamente que alguien se digne a acordarse de vos, llorando sin disimulo para que alguien se acerque a preguntar que te pasa.
Te ahoga tu llanto, te duelen tus recuerdos, te remuerden tus acciones y solo atinas a mendigar cariño, un cariño que te va a ser para siempre esquivo, porque nunca vas a aprender a cuidarlo…

jueves 17 de septiembre de 2009

Beso

Se miraron, lenta, profundamente, se miraron y se vieron cada uno en el otro, hacia mucho se querían en silencio y ninguno de los dos se animaba a dar el primer paso. No se animaban a decirse nada, pero en ese momento en que se miraron se comprendieron sin hablarse, se amaron con el destello de sus ojos. El cuadro era perfecto, el rio con las islas de fondo, la calma del atardecer de primavera y el cariño de una amistad de años que se había convertido lenta, pero irremediablemente en un profundo amor.
Se miraron sin hablarse, no pestañaron, suave, muy suave acercaron sus caras, suave, muy suave sus bocas se aproximaron, imantadas una con la otra, la respiración de ambos se unió en un solo suspiro. Suave, muy suave sus labios se encontraron, se acariciaron, se conocieron, se recorrieron, cada uno exploro dentro del otro cada resquicio de la boca antes tan ajena y hoy tan propia, siempre suave y con los ojos bien cerrados, imaginando tal vez, que era un sueño del que no querían despertar, soñando quizá la loca idea de quedarse a vivir cada uno y para siempre en los labios del otro…

martes 15 de septiembre de 2009

Un día II

Un día me cansé, me cansé yo, te cansaste vos, nos cansamos todos. Estábamos hartos, la situación no se soportaba, éramos una población encerrada, perseguida, temerosa, el gobierno no dejaba pensar, mucho menos hablar y a nadie se le ocurría intentar una crítica en voz alta. No se podía ser opositor sin ser perseguido, no se podía ser perseguido sin ser atrapado y nadie lograba ser atrapado y no sufrir hasta las ganas de morir, claro esta que la mayoría no sobrevivió al calvario que esta gente “derecha y humana” le hizo sufrir.
Por todo esto y más, fue que un día la gente se cansó y salió con la pretenciosa idea de recuperar la facultad de pensar, lo hizo tímidamente, los años de encierro y terror habían echo de las personas sombras de lo que habían sido. Se vislumbraba el final de un periodo escuro y se teñía de esperanza lo que un día fue dolor.
Pero nuestro pueblo nació para padecer toda su vida tanto de su propia negligencia como de la de quienes nos gobiernan. Nuestro pueblo volvió a ser engañado a causa de su propia credulidad, exitismo y egoísmo. Escuchamos todos atentos, aquel discurso retorico que anunciaba la anhelada recuperación de las Islas Malvinas…
Nos quedamos afónicos de vivar la feliz noticia, ni un instante nos detuvimos a pensar que estábamos mandando niños a luchar con gigantes, nunca nos dimos cuenta que volvíamos a ser usados, manoseados, que volvíamos a ser cómplices de una clase dirigente que no perseguía mas que el solo interés de salir del agua aunque para eso tuviera que hundir el país y pararse sobre él.
Un día quisimos cambiar la historia, pensamos que todo estaba podrido ¡Pensamos! Un día elegimos ser actores y no solo espectadores, pero como siempre pasa en estos casos, volvimos a ser la mascota que mueve la cola y se relame ante la promesa de unas migas del amo. Dejamos morir a cientos de chicos, a los que hoy habría que sacarlos de la play, o el facebook o el fotolog, sí, así pequeños eran y así pequeños quedaron, porque un pueblo inmaduro, una patria indiferente y un gobierno nefasto no los dejaron seguir creciendo y terminar de vivir…

domingo 13 de septiembre de 2009

Contradicciones

La tirante y eterna disputa, la duda roedora, esa que carcome los mas recónditos lugares del cerebro, esa que atrapa las partes mas sanas de un corazón fuerte. Las opciones son dos, siempre son dos, de nada sirve la eterna cantidad de decimales que existen entre uno y otro número, son todos grises, todos matices y difícilmente decisiones tibias y temporales conlleven soluciones definitivas. Mi mente pasea de uno a otro lado, juega al ping pong entre dos mociones de la que no puedo elegir mes que una, la pregunta es la de siempre, la que todo ser de razón se hizo alguna vez, ¿poner la otra mejilla o tirar todo por la borda?
Una traición trae un dolor inmenso y profundo, no solo por el hecho en sí, sino también por lo que tiene aparejado, la posibilidad de la pérdida de la persona que nos ha traicionado, perdonar calma, pero a la vez asusta, difícilmente haya algo peor que sentir que volvés a chocar con la misma piedra, que entregas tu confianza nuevamente a quién no la merece y te falla irremediablemente, tantas veces como chances le des.
En eso me encuentro, en eso estoy, en una cárcel con dos rejas y definitivamente tengo que cortar una para siempre si me quiero escapar. Perdonar para no perder a alguien que quiero o no perdonar para que ya nunca vuelva a fallarme.

domingo 6 de septiembre de 2009

Fragmentos

Desperté… La noche cayó sobre mi con la fuerza de una turba iracunda de fieras salvajes, el silencio del infinito tomo mi alma, todo mi ser se vio inundado por la inmensidad y me sentí pequeño, muy pequeño, chiquito, poca cosa, me sentí nadie, mire a mi alrededor, todo era oscuridad, mis ojos iban lentamente acostumbrándose a la penumbra y comenzaba a distinguir los bultos que hace algunas horas eran muebles.
Desperté… La última imagen de vos comenzaba a apagarse con el final de mi sueño, el recuerdo de tu sonrisa me abrazaba en la noche inmensa y fría. Nada distinguían mis oídos mas que el sonido del silencio, ese que solo oye quien esta solo en medio de una profunda soledad.
Desperté… Me sentí alterado, me senté nervioso, mis nervios los producía la calma del silencio, me movía intentando contrarrestar la quietud y el estatismo de todo lo que existía a mi alrededor, que no lo veía pero sabia que estaba. Pensé en la vida de los que tienen obligaciones nocturnas, me costó imaginarme que existía algo o alguien viviendo allá afuera, en medio de la madrugada fría, tranquila y callada, esa noche gigante signada por una porción de mundo oscura y extrañamente desaparecida para el sol por un fragmento de tiempo diario.
Desperté… Creí seguir dormido, deseé seguir soñando, divagué en reflexiones inútiles, me entretuve filosofando con mi mente, despacio comencé a cerrar los ojos, volví a traerte a mis pensamientos, entraste en mi mente, llegaste a mi inconciente y lentamente te convertiste una vez más en mi único sueño…

martes 25 de agosto de 2009

Confieso que estoy viviendo

Mi cabeza esta mareada, apabullada, aplastada, estoy con muchas energías y lleno de emprendimientos, estoy feliz, pero muy ocupado. Intento vanamente no descuidar nada, pero dejo huecos y lugares que probablemente algún competidor avispado ocupará en algún momento, esto no me preocupa, la vida me enseño que todo a su tiempo vuelve a acomodarse. El que mucho abarca poco aprieta, me dicen y repiten, pero yo nunca aprendo, piso los 22 años y tengo muchas expectativas, miles de sueños, muchos caminos y no me detengo a pensar cual seguir, paseo por todos, todo lo que veo en ellos y me gusta lo cargo a mi mochila, que si bien esta pesada aun es soportable y puedo llevarla sin dejar de sonreír.
Hoy respiro profundo, el aire me avisa que se acerca el calor, estoy contento y tengo ganas de decirlo, escribirlo, pensarlo, gritarlo. Por fin entendí que no sale siempre todo como uno lo espera, que cuantas mas cosas emprendes mas probabilidades tenés de fracasar, pero a su vez, mas chances de llegar al éxito y en definitiva, mas alla del resultado final, muchas veces lo mas importante es haberla pasado bien en el recorrido. En eso me encuentro en esta etapa, disfrutando los diferentes recorridos que me depositarán en glorias y abismos. Si bien es cierto que estos caminos hicieron retraer significativamente la cantidad de escritos con los que alimento este espacio, estoy seguro que el lector sabrá comprender y se alegrará de saber que eso se debe a que me apasione momentáneamente con otras cosas, pero no perdí en absoluto el amor por la escritura.

martes 11 de agosto de 2009

Vueltas

Algo me aprieta, me oprime, me atrapa. Algo me ata, me tiene, me duele. Algo es mi cuerpo, algo es mi vida, reboto entre paredes de incertidumbre, choco contra mis propias limitaciones, me aquejan dolores, soporto amargos sabores.
Escapo, salgo, corro, imagino que todo va a mejorar, que la pesadilla va a terminar, me ilusiono, sueño con un futuro mejor, sueño con un futuro. Viajo por bosques y praderas, recorro ríos, mares y montañas, vuelo con aves, nado con peces. Tomo aire, respiro agua, todo lo hago al revés, solo para demostrarle al universo que no creo en su lógica, solo para demostrarle a la lógica que no soy de este universo.
Algo me aprieta y de algo me escapo, me escapo, salgo, me oprime, corro, me atrapa, reboto, sueño, paredes, incertidumbre, futuro, limitaciones, vuelo, me escapo, me aprieta, deliro, despierto. Me duele mi vida, me tiene mi cuerpo. Me exijo, me esfuerzo, soporto, me revelo, grito, canto, lloro, enloquezco, me calmo, me duermo. Sueño, viajo, vuelo, nado. despierto, te pienso, te siento, te escucho, te espero te extraño, te necesito, te lloro, te busco, te encuentro, te grito, te espero, te tengo. Me enfermo, me curo, me muero, revivo.
Lloro, rio, canto, bailo, me amargo, sonrió, descubro formas en el aire, descubro sentidos ocultos, comprendo que los estados de ánimo son relativos, que todo va y a veces algo vuelve, que lo que no vuelve no sirve. Doy vueltas, llego hasta el final que siempre es el principio, termino de donde parto, me invento un futuro, me creo un pasado. Comprendo que ser feliz es un momento y no un estado, que estar triste es necesario. Descubro que comprender estas cosas no es fácil, me doy cuenta que a veces la felicidad se padece y la tristeza se disfruta, de mi mente me escapo y a mi mente vuelvo, de mi vida me alejo y a mi vida regreso. Doy vueltas y descubro que pienso, pienso y descubro que lo bueno de la vida es estar vivo y que todo lo demás no es nada…

lunes 10 de agosto de 2009

El amor después del amor

Mi nono me miro un día y me dijo – Hace cincuenta y cuatro años que estoy casado con ella y no hubo ni una sola noche que no durmiéramos juntos- Sobran las palabras…


En silencio y despacio toman su café con leche, sus manos tiemblan al acercarse a sus bocas, de repente, siempre en cámara lenta, ella lo toca y le hace un gesto que no llego a comprender, solo noto una mirada profundamente dulce, él la mira con un cariño infinito, intenta un resoplido quejoso y se levanta muy despacio, camina lento, se dirige a la heladera, revuelve unos segundos y emprende el regreso, siempre en cámara lenta, trae en sus manos un chocolate que se lo alcanza a ella con todo el amor que es posible sentir, ella sonríe, lo abre despacio, lo divide y le alcanza su mitad, así siguen, en silencio, no les hace falta hablar, mas de cincuenta años de casados y casi ochenta de vida hacen que cada uno conozca del otro hasta la más mínima mueca, hacen que la vida del otro sea la vida propia, hacen sentir todo el amor que puede entrar en un corazón.
Mis abuelos, mis nonos, se miran, discuten, se amargan y se hacen problemas hasta por cosas irreales, pero todo lo hacen juntos, yo creo que hasta deben soñar lo mismo. Están resignados al paso del tiempo y un poco cansados de todo, pero siguen mirándose con el cariño de ayer y hacen que hasta el más escéptico corazón crea en el amor eterno.

lunes 3 de agosto de 2009

Puntos suspensivos

¿Que hay detrás del tiempo que me mira y no lo toco, que me llama y no lo escucho, que me mima y no lo siento? ¿Que se esconde en un vaso vacio, en el silencio del infinito? ¿Que es de aquel grito que nadie escucha, de aquel ser que nadie conoce? ¿Cómo mira un ciego, como siente un muerto, como hacer para deshacer lo hecho? ¿Cómo re vivir lo pasado, mirar al futuro, borrar las lágrimas, multiplicar las sonrisas? ¿Que es de un libro que nadie lee, de un cuadro que nadie mira? ¿Cómo descubrir el contenido de tu mente, como ver directo a tu corazón? ¿Dónde estarán las respuestas a las preguntas que nunca nadie hizo, donde buscar a quien no existe? ¿Dónde encontrar la felicidad en un mundo de infelices, donde habrá una risa capaz de apagar mil llantos? ¿Cómo hacer justicia en un mundo injusto, como inflar el pecho cuando no se tiene aire? ¿Quién pregunta, quién responde? ¿Quién soy yo en este preciso momento de la historia, que saber de mí en este momento preciso de mi vida? ¿Cómo afrontar los cambios, como hacer certezas las dudas? ¿Cómo avanzar si te ata el pasado, como mover un corazón quieto? ¿Qué hacer cuando nada vale la pena? ¿Cómo encontrar algo que no estoy buscando?
Preguntas que nadie responde, silencios que nadie calla, dudas que no tengo, tristeza que no entiendo, ahogo que no me deja respirar, dulzura que no siento, caricias que no encuentro, palabras que marean. Océanos y mares, bosques y montañas, cosas gigantes, individuos pequeños, un punto en una línea, un grano de arena en el desierto, hoy así me siento, una gota en el río, hoy eso soy, hoy eso no soy, porque hoy no soy nada, porque nunca fui nadie.

miércoles 29 de julio de 2009

Carta

Querido Fernando:

Le escribo esta carta para contarle de mi viaje. Me fui, recordará, con el pasado en la espalda y el futuro en la frente, con miedo y dudas, pero lleno de esperanzas, abandonando un país que poco me ofrecía más allá de algunas promesas mediocres y buena música.
Justo ayer un noticiero de aquí pasaba algunos informes sobre la Argentina, inseguridad, coimas, piquetes, no pude más que llorar por sentir desde tan lejos que mi patria muere. Estoy pensando seriamente en volverme, no porque aquí me vaya mal, sino porque desde aquí nada puedo hacer por la tierra que amo. Veo desde el otro lado del océano una Argentina dividida entre una clase dirigente infectada y una clase dirigida conformista, veo la quietud, el engaño, un gobierno corrupto que en nada se diferencia con la oposición, veo dirigentes agrarios apiñados Sociedad Rural y Federación Agraria bebiendo del mismo champagne, como si el grito de Alcorta nunca hubiera existido. Veo un pueblo perdido, sin rumbo, veo ciudades dormidas, veo kilómetros de tierras desaprovechadas, veo un país que no sabe a donde va, porque sin duda desconoce de donde viene.
Veo desde aquí el hambre de los pobres, la gente que muere de frio, congelada en un banco de una plaza cualquiera, veo un sistema que hace aguas por todos lados, veo el individualismo extremo, la soberbia, veo mesas de cafés llenas de soluciones y calles llenas de problemas. Veo encuentros, asado y vino, veo ese coctel tan triste y maravilloso que es mi país adorado.
Espero no estar amargándolo con esta carta, ya que sin duda usted conoce mejor que yo la realidad de los rincones de nuestra tierra, deseo con fuerzas una pronta respuesta y anhelo con desesperación regresar, para que por lo menos no me pase la vida sufriendo mirando frente una pantalla de televisión.
Lo saludo con el cariño de siempre, sabiendo que cada vez esta más cerca nuestro reencuentro. Espero que ande tan bien como pueda, sobreviviendo en este torbellino moderno que nada ofrece mas que un presente continuo y un futuro inestable, le dejo la frase de Marx que tanto nos había gustado en nuestra época de estudiantes, para que así recuerde que en la posmodernidad “todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profano”. Temo haberme excedido en mi simple análisis sobre nuestro país para pasar a un tema mas complejo pero es que extraño mucho aquellas horas de wisky y filosofía que caracterizaban nuestros encuentros.

Atentamente, su siempre amigo Miguel.

lunes 27 de julio de 2009

Condenado

¿Como fue que se opaco el brillo de tus ojos? si hasta Dios sonreía cuando vos me mirabas, si nos envidiaban los ángeles ¿Cuando fue que se apagó la llama que alimentaba nuestra unión, cuando el paraíso se hizo infierno y la alegría fue dolor, cuando fue que paso y que fue lo que paso, como hizo el dulce río a convertirse en este mar agrio, en este océano de profunda incertidumbre? Navegando en la inmensidad me encuentro ahora, nadando en recuerdos, soñando con aquello que una vez fue y ya nunca más será. El mundo era perfecto, nada mas necesitaba que verte sonreír para ser feliz. Buceando en mis recuerdos transcurren mis minutos, buscando explicaciones para algo que nunca llegaré a comprender ¿Acaso fue mi risa la que tapo tus lagrimas? ¿Acaso mi alegría no dejo ver tu tristeza?
Fui yo, fuiste vos, somos dos que supimos ser uno, un uno que un día se dividió a causa de sus mitades desparejas. Es el llanto que ayer fue carcajada, es una gota rodando por una mejilla, es el dolor que no sangra pero mata. Es la voz de los que no hablan, el aire de los que no respiran, el amor de los que no sienten. Es mi vida una profunda aporía, son los días una sucesión en una línea infinita de soles y estrellas. Es el tiempo el peor enemigo de mis recuerdos, es el pasado un crimen, el presente una cárcel y el futuro una palabra sin ningún sentido, hoy soy un preso condenado a la horca, un enfermo terminal al que le sacaron el suero que lo ataba a la efímera esperanza de salir adelante, hoy soy un reflejo en blanco y negro de lo que fui, porque en realidad, hoy y sin vos, no soy nada…

miércoles 22 de julio de 2009

Triste final de la tristeza

Tomo la carretera a gran velocidad, avanzó, se escapaba, sabia exactamente donde se dirigía, siempre que estaba mal iba al mismo lugar, la lluvia de hoy no le impediría llegar. La ciudad iba quedando atrás, la ruta le había dado paso al camino de tierra que lo conducía al campo de su abuelo, el camino de tierra, a fuerza de agua se había convertido en camino de barro, el maniobraba su vehículo que se deslizaba de un lado a otro, no le preocupaba si se le quedaba empantanado, no le preocupaba eso ni ninguna otra cosa, en realidad no le importaba nada, la vida había dejado de tener sentido porque la luz que otrora lo había alumbrado se había apagado para siempre, no había resistido mas de una hora en aquella horrible sala velatoria donde ella era el centro, acostada, imperturbable, sus ojos cerrados y su cara pacifica la hacían parecer dormida, él la había tocado con la esperanza de que despertara, sus manos tocaron su frente y el peso de una piedra muy dura le golpeo el pecho y le detuvo el corazón. Hasta ese momento pensaba que todo era una pesadilla, no daba crédito a sus sentidos, pero la verdad de repente le cayó como un rayo que le explotó la cabeza y no pudo quedarse, tuvo que escapar.
El agua seguía cayendo y el ya estaba llegando, clavo los frenos y bajo en medio del camino, se ahogaba con sus propias lágrimas, corría desesperado bajo la lluvia haleda, tropezaba, caía y se volvía a levantar, lloraba con fuerza, se golpeaba la cabeza con las manos, recordaba su sonrisa, y pensaba que jamás volvería a verla…
Miró el cielo y levanto las manos como niño que pide ser alzado, recordó todos los momentos que habían pasado juntos, recordó las risas que llenaban su cuarto, el amor que los envolvía cuando estaban juntos, recordó la enfermedad y todos los meses de lucha en los que la salvación siempre estaba a un paso y siempre era inalcanzable, no podía dejar de llorar, el llanto le contraía el estomago sentía un dolor tan profundo como el vacio de su vida, las palabras no alcanzarían para describir la desazón, se hundía en el barro, se hundía en sus lágrimas, se hundía en su dolor, le dolía la vida, odiaba pensar, quería salir de su cuerpo, escapar de su mente, la lluvia seguía golpeándole el cuerpo, pero el cuerpo no podía sentir nada por fuera de aquella última imagen de ella recostada, se le había instalado en la mente y no había forma de sacarla. Se tiro en el pasto deseando ahogarse y ahí se quedo esperando morir, ya nada tenía sentido y de nada tenía ganas, por ende nada haría que se levante, para siempre se quedaría ahí, solo con su recuerdo de ella…

viernes 10 de julio de 2009

Central

Ya es la hora, en minutos salen, la multitud se alborota, se respira la pasión, que se mezcla con el humo. Todos cantan, todos saltan, miles de voces se hacen una, se juntan en un grito estridente, la salida del equipo es inminente, la emoción embarga los corazones, el Kily encabeza la fila de once tipos de azul y amarillo que salen a encontrarse con una lluvia de papelitos, con un sinfín de gargantas saturadas que descargan todas sus esperanzas y expectativas en ellos. Yo soy uno entre los miles que cantan, salto y me muevo al compas de la masa, una mezcla de nervios y emoción me ganan el cuerpo y el corazón, de repente mi espíritu escapa de mi cuerpo, me elevo mas allá del techo del estadio, levanto la mirada y veo el rio, la bajo en seguida recordando que es allí donde se sucede la acción, veo sorprendido lo que pasa en las tribunas, a lo lejos un trapo flamea y reza “no se puede entender tanta pasión”, no se puede entender tanta pasión, repito para mi, la verdad que no, es tan inentendible como inexplicable, como entender aquella masa amorfa de gente que salta y grita sin otro estimulo que otra gente corriendo en un rectángulo verde. Un tipo de azul y amarillo corre, abre la pelota a la derecha, la toma un compañero y avanza en línea recta a gran velocidad “échalo” murmuran algunos, “encara para el medio y pégale” dicen otros. De la diestra del guerrero auriazul sale un centro perfecto al corazón del área, el nueve salta, se eleva, los corazones se paralizan, todas las almas del estadio saltan con él, lo ayudan, su cabeza se acerca al balón en el momento en que es derribado por un defensor rival “PENAL” ruge el estadio, nadie contiene el grito, todos se juntan en el mismo reclamo al tiempo que el pito sanciona la falta, “hacelo por favor hacelo”, la gente calla, tiemble, llora, “no se puede entender tanta pasión” pienso nuevamente, el jugador se para frente a la pelota, mira al arquero, se oyen los latidos de los corazones, se escucha el sonido del silbato y comienza la carrera, impacta de lleno en la redonda que sale escupida derechito a clavarse en el fondo de la red, las tribunas salen de su quietud, el grito de gol vuela mi espíritu unos metros mas arriba, la algarabía gana nuevamente las gargantas, las canciones se suceden algunas dirigidas al enemigo de turno y muchas otras al enemigo de siempre, miro incrédulo nuevamente los saltos, las lágrimas, los gritos, vuelvo a mi cuerpo con calma y alegría mientras repito el pensamiento “no se puede entender tanta pasión”.

lunes 6 de julio de 2009

Apariencias

No le costaba mucho ser feliz, pedía poco y se conformaba con menos, su espíritu lo llevaba siempre a mirar el vaso medio lleno, tenía una gran fuerza interior que lo empujaba a superarse día a día, a estar contento con lo que tenía pero a la vez aspirar a mas. No se quedaba nunca muy quieto, se trazaba objetivos y luchaba por ellos. Era tranquilo pero no por eso costumbrista, obsesivo y frio y a la vez un tanto pasional en algunas cosas, reservado pero sincero. En definitiva no era más que un hombre, con sus virtudes y defectos, como tantos otros, solo se diferenciaba del resto por la sonrisa que le acompañaba la cara a donde esta fuera, era raro verlo amargado.
Así era él, o así demostraba ser, tal vez su coraza de felicidad inalterable era una apariencia, tal vez una fachada, un personaje que se había terminado por devorar a su persona, tal vez su rol de centro de atención, de cómico extrovertido era una pesada mochila que un día, sin darse cuenta había comenzado a cargar y ya no podía quitársela. O si, solo era una cuestión de decidirse, de decir basta de todo, parar la pelota y cambiar de frente, de no temer a no ser aceptado si se da la imagen de vulnerable. Tal vez no hacia falta hacerse el superado para parecer fuerte, ni se es mejor persona por no quejarse de nada.
Tal vez no es más fuerte quien no llora, tal vez la valentía la de una lágrima. Pedir ayuda, necesitar un abrazo, llorar en un hombro ajeno, no te hace menos hombre ni mas fuerte. Tal vez un día se de cuenta que no por decirse feliz se sea y tal vez ese mismo día se anime a sacarse la careta y la mochila y desnudar su personalidad tal cual es, tal vez ese día, consiga por fin que estar contento no sea solamente una apariencia…